La cerveza artesanal marplatense atraviesa una caída del 30% en las ventas.

La retracción del consumo, los costos operativos y los cambios en los hábitos de los clientes golpean a una actividad que ya había dado malos indicios a principio de año.

La industria de la cerveza artesanal de Mar del Plata atraviesa un momento delicado ya que la caída del consumo, que se profundizó durante los últimos meses, ahora impacta directamente en las ventas de las cervecerías, los bares y los productores locales. Según referentes del sector, la comercialización registró una baja interanual cercana al 30%, un retroceso que pone en dificultades a una actividad que durante años fue uno de los motores de la gastronomía y el movimiento nocturno de la ciudad.

Federico Echeverry, BrewMaster de Cheverry, aseguró que la industria permanece estancada y que la retracción también alcanza a las marcas industriales. Según explicó a 0223, las bajas se vienen acumulando desde 2024 y 2025, pero durante este año la situación se profundizó.

Una crisis que comenzó a sentirse en marzo

Las primeras advertencias habían llegado en marzo, cuando Eduardo Ricardo, referente de la Cámara de Cerveceros Marplatenses, describió una caída pronunciada de la demanda. Durante ese mes, las ventas habían alcanzado niveles similares a los de mayo y junio, meses tradicionalmente asociados con una menor actividad.

Una de las consecuencias más visibles fue la suspensión de los festejos de San Patricio, una celebración que se había instalado en el calendario gastronómico de la ciudad. La falta de recursos económicos y las dificultades para organizar el evento llevaron al sector a cancelar la edición de este año.

Imagen: Qué digital

La decisión reflejó las dificultades que atravesaban los productores incluso para sostener actividades que convocaban a una importante cantidad de público.

Menos consumo y costos que presionan

Echeverry comentó que esta situación también se traslada a los bares y explicó que la rentabilidad se redujo porque los precios de venta permanecieron relativamente estancados durante los últimos dos años, mientras que los gastos operativos continuaron aumentando.

Los alquileres y los salarios aparecen entre las principales preocupaciones. A esto se suma una temporada 2025-2026 que no cumplió con las expectativas y un invierno con escaso movimiento comercial.

Incluso en zonas turísticas, los fines de semana largos, las vacaciones y los congresos no generaron la actividad que los comerciantes esperaban. La prioridad ahora es sostener las estructuras hasta la llegada del próximo verano.

Para afrontar la caída, algunas empresas comenzaron a diversificar sus negocios con ventas de botellas y latas, alquiler de choperas e incorporación de otras bebidas, como gin y vermut. Sin embargo, estas alternativas todavía no compensan el retroceso de la cerveza artesanal.

El mindful drinking y los nuevos hábitos

Otro fenómeno que atraviesa al mercado es el crecimiento del mindful drinking, una tendencia internacional que propone consumir alcohol de manera más consciente y moderada.

Imagen: Infobae

La práctica consiste en prestar atención a qué se bebe, cuánto y por qué. No implica dejar el alcohol, sino establecer límites, evitar el consumo automático y priorizar la experiencia por encima de la cantidad. Entre sus expresiones aparecen las bebidas sin alcohol, las cervezas de menor graduación y la decisión de alternar entre opciones alcohólicas y no alcohólicas durante una salida.

Sin embargo, desde el sector marplatense descartan que esta transformación explique la caída actual. Echeverry señaló que las cervezas sin alcohol representan apenas entre el 1,5% y el 2% del mercado. Para los empresarios, el principal problema es que los consumidores redujeron sus gastos y dejaron de destinar tanto dinero a productos que no consideran esenciales.

La expectativa puesta en el verano

Con ventas en retroceso y márgenes cada vez más ajustados, las cervecerías locales esperan que la temporada turística permita recuperar parte de la actividad.

La llegada de visitantes suele representar uno de los períodos más importantes para los bares y productores marplatenses. Sin embargo, el resultado dependerá también del poder adquisitivo de los turistas y de cuánto estén dispuestos a gastar durante sus vacaciones.

La cerveza artesanal mantiene su presencia dentro de la identidad gastronómica de Mar del Plata, pero el reconocimiento del producto no alcanza para contrarrestar la retracción.