La primavera mantiene las temperaturas moderadas y la nubosidad frecuente, mientras los pronósticos anticipan un período de lluvias intensas.
Mar del Plata transita una primavera con jornadas frescas, lluvias y poca presencia de sol, condiciones que alimentan las dudas sobre cómo será la próxima temporada turística. El fenómeno de El Niño, que se intensificará durante los próximos meses, podría favorecer un verano más húmedo y lluvioso de lo habitual, aunque todavía no permite anticipar con precisión el tiempo exacto de los próximos meses.
Para noviembre, los especialistas esperan que la nubosidad persistente empiece a alternarse con mayor frecuencia con jornadas despejadas. El aumento de la radiación solar y el calentamiento del suelo durante los meses más cálidos pueden dificultar que se mantengan durante tantos días consecutivos las nubes bajas que dominaron buena parte de las últimas semanas.
El meteorólogo José Bianco explicó que El Niño aporta humedad a la atmósfera y favorece la formación de nubes y precipitaciones. A ese proceso se suman los bloqueos atmosféricos, que pueden sostener determinadas condiciones durante varios días e impedir los cambios habituales en la circulación del aire.
Por eso, una mejora en noviembre no necesariamente significará el final de las lluvias. La expectativa es que haya una alternancia más marcada entre jornadas soleadas y períodos inestables, con la posibilidad de precipitaciones más frecuentes que las habituales.
Diciembre será el punto máximo del fenómeno
Los informes de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) indican que El Niño seguirá fortaleciéndose hasta alcanzar su apogeo en diciembre de 2026. Las temperaturas de la superficie del Pacífico tropical podrían registrar anomalías excepcionales, con valores de hasta 3,5 °C o 3,8 °C por encima de los promedios habituales, según las proyecciones difundidas sobre el fenómeno.
Sin embargo, el momento de mayor calentamiento oceánico no implica que sus consecuencias terminen ese mismo mes. La respuesta de la atmósfera se prolongará durante 2027, con una mayor probabilidad de lluvias intensas en distintas regiones del país.
El período más comprometido para el Litoral y el centro argentino se ubicaría entre diciembre y enero, cuando podrían acumularse importantes volúmenes de agua y aumentar los riesgos de inundaciones. La humedad y las alteraciones en la circulación atmosférica también podrían sostener las precipitaciones y los días grises durante febrero, marzo e incluso abril.

Imagen: AHORA Mar del Plata
Para la costa bonaerense, esto obliga a mantener cierta cautela, ya que la intensidad del fenómeno no permite asegurar que todos los días de enero y febrero serán lluviosos ni anticipar con exactitud las condiciones de cada jornada. Los pronósticos estacionales describen tendencias generales, mientras que las previsiones diarias y semanales permiten conocer mejor las condiciones concretas.
¿Cómo afecta la falta de luz al sueño y al ánimo?
La persistencia de jornadas nubladas también tiene consecuencias que van más allá de las actividades al aire libre. La exposición a la luz natural cumple una función central en la regulación del reloj biológico, responsable de sincronizar los ciclos de sueño y vigilia y otros ritmos del organismo.

Imagen: Infobrisas
El biólogo y especialista en cronobiología Diego Golombek advirtió que una señal lumínica más débil puede dificultar esa sincronización. Por eso, incluso cuando el cielo está cubierto, se recomienda pasar un rato al aire libre durante el día, ya que la luz natural sigue aportando información al organismo, aunque no haya sol directo.
La recomendación es sostener las actividades recreativas y sociales mediante alternativas bajo techo, en lugar de cancelarlas cada vez que cambia el tiempo. Mantener hábitos de descanso y exponerse diariamente a la luz natural también puede ayudar a atravesar los períodos de menor luminosidad.
De cara a la temporada turística, el desafío será adaptarse a una primavera que podría extender su inestabilidad hacia los primeros meses de 2027. Aunque diciembre aparece como el momento de mayor intensidad de El Niño, la evolución de las condiciones atmosféricas determinará cuánto se sentirá en la costa y qué margen tendrán turistas y prestadores para organizar sus actividades.
