Se puso en marcha la nueva concesión privada de la Ruta 226.

Luis Caputo confirmó que cuatro empresas estarán a cargo del corredor vial por los próximos 20 años.

El Gobierno nacional puso en marcha una nueva etapa en la administración de la Ruta Nacional 226. Desde este miércoles 1° de julio comenzó a regir la concesión privada del corredor vial que une Mar del Plata con Balcarce y que se extiende hasta Bolívar. En su recorrido atraviesa distritos importantes del centro y sudeste bonaerense como Tandil, Azul y Olavarría.

La medida fue confirmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, luego de la firma de los contratos correspondientes con las empresas adjudicatarias, la concesión tendrá una duración de 20 años y estará a cargo de una unión transitoria integrada por las firmas Concret Nor SA, Marcalba SA, Pose SA y Coarco SA, que operarán bajo el nombre de Rutas Sur Atlántico SA.

¿Qué incluye la nueva concesión? 

Uno de los puntos centrales de esta concesión es el peaje El Dorado, ubicado en el ingreso a Mar del Plata, entre esa ciudad y Balcarce. Hasta ahora, la prestación estaba en manos de la empresa estatal Corredores Viales SA, que dejará de operar en este tramo tras la transferencia al sector privado.

La adjudicación forma parte de un paquete más amplio que incluye también las rutas nacionales 3 y 205, además de las autopistas Ezeiza-Cañuelas, Riccheri y Jorge Newbery. En total, según informó Nación, las empresas privadas asumirán la operación y el mantenimiento de 1.871 kilómetros de rutas nacionales y autopistas.

El contrato comprende la construcción, explotación, administración, reparación, ampliación, conservación, mantenimiento y prestación de servicios al usuario. También contempla la posibilidad de realizar nuevas explotaciones complementarias o colaterales dentro de los tramos concesionados.

El anuncio de Nación y el nuevo esquema vial

Imagen: Media Mendoza

Luis Caputo explicó que la puesta en marcha de esta concesión forma parte del avance de la Red Federal de Concesiones, un programa que busca reemplazar la administración estatal de ciertos corredores por un esquema de inversión privada.

“Seguimos avanzando con la Red Federal de Concesiones mediante inversión 100% privada”, expresó el ministro de Economía al anunciar la firma de los contratos. Según detalló, las empresas adjudicatarias asumirán la operación y el mantenimiento de rutas que hasta ahora eran gestionadas por Corredores Viales.

El funcionario nacional sostuvo que los corredores incluidos son estratégicos para la producción, la logística y el comercio en Buenos Aires y La Pampa. Entre ellos se encuentran los tramos Pampa, Sur, Atlántico y Acceso Sur.

También remarcaron que el objetivo del nuevo sistema es mejorar la eficiencia, garantizar el mantenimiento de las rutas y reducir el peso del gasto estatal en infraestructura vial. En esa línea, el Gobierno nacional viene impulsando una política de privatización total de Corredores Viales SA. La tarifa ofertada por el consorcio ganador fue de $997 sin IVA, ese valor formó parte de la propuesta económica que permitió a las empresas quedarse con la licitación del tramo.

La Ruta 226, entre la producción y la conectividad

Imagen: Qué Digital

La Ruta Nacional 226 es considerada un corredor estratégico para la región porque conecta a Mar del Plata con varias ciudades del interior bonaerense, su importancia no solo está vinculada al tránsito particular, sino también al transporte de mercaderías, la actividad productiva, el turismo y la logística.

El tramo que parte desde Mar del Plata permite enlazar la costa atlántica con el centro de la provincia de Buenos Aires, atraviesa zonas con fuerte actividad agropecuaria, industrial, comercial y turística, por lo que su mantenimiento resulta clave para la circulación diaria.

En este contexto, la nueva concesión privada tendrá bajo su responsabilidad el estado de la calzada, la prestación de servicios a los usuarios, la administración del sistema de peajes y las eventuales obras necesarias para mejorar la circulación.

Para el Gobierno nacional, el cambio de manos responde a una decisión política y económica basada en que sean las empresas privadas quienes inviertan y administren los corredores, en lugar de sostenerlos mediante una empresa estatal.

El conflicto entre Nación y Provincia

Imagen: MardelYA

La empresa estatal bonaerense Autopistas de Buenos Aires SA, conocida como AUBASA, había intentado participar de la licitación para quedarse con la administración de la Ruta 226 y otros corredores incluidos en el paquete.

AUBASA, cuyo principal accionista es el Gobierno provincial, pretendía operar la Ruta 226, la Ruta 3, la Ruta 205, la Autopista Riccheri y la Autopista Ezeiza-Cañuelas. Sin embargo, durante el proceso fue excluida de la competencia.

La Provincia denunció irregularidades y cuestionó la transparencia de la licitación, desde la gestión bonaerense sostuvieron que AUBASA contaba con experiencia suficiente para administrar este tipo de corredores y que cumplía con las condiciones técnicas necesarias.

El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, fue uno de los funcionarios que elevó el tono de las críticas y planteó que el proceso estaba lejos de ser transparente e íntegro, también pidió la intervención de organismos de control, como las Defensorías del Pueblo, para actuar como veedores.

Según la Provincia, durante el avance de la licitación se introdujeron cambios estructurales en los pliegos mediante circulares oficiales. Esas modificaciones, según el planteo bonaerense, habrían alterado las reglas iniciales y afectado la igualdad entre los oferentes.

En ese marco, Katopodis incluso habló de la posibilidad de un “negociado”, lo que profundizó el enfrentamiento político entre las administraciones de Javier Milei y Axel Kicillof.

El planteo fue rechazado por el Gobierno nacional, por lo que la única vía que quedaba disponible para la Provincia era la judicial. Hasta el momento, no se concretó una presentación judicial que lograra detener la puesta en marcha de la concesión. Con ese escenario, Nación avanzó con la firma de los contratos y confirmó el inicio de la operatoria privada desde el miércoles 1° de julio.

Antecedentes de concesiones privadas

La Ruta 226 ya había estado anteriormente bajo administración privada, desde la década del 90, distintas empresas y sociedades tuvieron a su cargo la explotación comercial del peaje y el mantenimiento del corredor.

Entre los antecedentes aparecen Camino del Abra SA, que operó desde los años 90 hasta 2003, y Rutas al Sur, que mantuvo la concesión hasta 2010. En esos procesos también tuvo participación Coarco, la empresa vinculada al empresario marplatense Patricio Gerbi, que ahora vuelve a integrar el grupo adjudicatario.

Luego de esos períodos, la empresa estatal Corredores Viales SA asumió la administración de distintos tramos nacionales. Esa etapa comenzó a modificarse con la decisión del Gobierno nacional de avanzar hacia un esquema de privatización total.

En el arranque de 2025, la gestión de Javier Milei formalizó la intención de disolver Corredores Viales una vez que todas las rutas bajo su órbita fueran entregadas en concesión a firmas privadas.