Ley de propiedad privada: el Senado avanza sin el capítulo sobre tierras para extranjeros.

El oficialismo quitó el punto más resistido para asegurar la sesión, pero mantiene cambios en desalojos, expropiaciones y manejo del fuego. 

El Senado debatirá desde las 14 el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aunque lo hará con una modificación de último momento que alteró el eje de la discusión. Después de comprobar que no reunía los votos necesarios, el oficialismo decidió retirar el Capítulo III, el apartado que eliminaba las restricciones para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, con el objetivo de garantizar el tratamiento del resto de la iniciativa. 

La decisión representa un revés para el Gobierno en uno de los aspectos más cuestionados del proyecto, que durante las últimas semanas generó un amplio rechazo de los ciudadanos, organizaciones sociales, gremios, sectores ambientales y parte de la oposición. Sin embargo, el resto de la reforma seguirá su curso y contempla modificaciones de peso en materia de expropiaciones, desalojos y protección de áreas incendiadas.

Se cayó el capítulo sobre tierras en manos extranjeras

La eliminación del capítulo referido a la venta de tierras rurales fue la condición necesaria para evitar una derrota en el recinto. El oficialismo reconoció que no contaba con el respaldo suficiente para aprobar ese punto y optó por excluirlo del dictamen que llegará al debate.

De esta manera, el Senado votará todos los demás artículos, mientras el futuro de la reforma sobre la propiedad de tierras por parte de extranjeros quedó, al menos por ahora, fuera de la discusión parlamentaria. La decisión también modificó el eje político de la sesión, que inicialmente iba a estar atravesada por ese tema. 

Imagen: El 1 Digital

¿Qué cambios sí avanzan?

Aunque el foco estuvo puesto en las tierras rurales, el proyecto mantiene varias reformas que también despertaron cuestionamientos. Uno de los cambios apunta a las expropiaciones, al establecer mayores exigencias para que el Estado pueda avanzar sobre propiedades privadas.

Otro de los puntos modifica el régimen de desalojos, con procedimientos más ágiles y plazos reducidos para recuperar inmuebles ocupados ilegalmente, una medida que el Gobierno presenta como una herramienta para fortalecer el derecho de propiedad.

La reforma de la Ley del Fuego, uno de los puntos más polémicos

Entre las modificaciones que continúan dentro del proyecto sobresale la vinculada al manejo del fuego, considerada por organizaciones ambientales como uno de los aspectos más sensibles de la iniciativa.

Imagen: El País

La propuesta elimina las restricciones que impedían cambiar el destino de las tierras afectadas por incendios durante un período determinado. Esa prohibición había sido incorporada para desalentar incendios intencionales con fines inmobiliarios, agropecuarios o especulativos.

Si la reforma es aprobada, un terreno incendiado podrá ser vendido o destinado a desarrollos inmobiliarios o productivos sin tener que esperar los plazos que establece la legislación vigente, una modificación que, según sus críticos, elimina una de las principales herramientas de prevención frente a los incendios provocados.

Desde el oficialismo sostienen que la normativa actual limita el derecho de propiedad y desalienta inversiones, mientras que organizaciones ambientalistas advierten que el cambio podría generar incentivos económicos para la quema deliberada de tierras.

Movilizaciones frente al Congreso y en todo el país

Pese a que el capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros fue retirado del proyecto, las protestas previstas para este jueves fueron ratificadas. Centrales sindicales, organizaciones sociales, movimientos ambientalistas y agrupaciones políticas mantuvieron la convocatoria frente al Congreso al considerar que el resto de la ley conserva reformas que afectan derechos y reducen regulaciones vinculadas al acceso a la tierra y la protección ambiental. 

Los convocantes sostienen que la eliminación del capítulo más cuestionado no modifica el rechazo general al proyecto y aseguran que la movilización también buscará expresar su oposición a los cambios en cuanto a desalojos, expropiaciones y manejo del fuego.

Con ese escenario, el Senado afrontará una sesión atravesada por la tensión política y social. Aunque el Gobierno logró preservar buena parte de la iniciativa al resignar el apartado sobre tierras en manos extranjeras, el debate promete mantenerse abierto.