Seis de cada diez argentinos anticipa un deterioro de su situación económica.

El desempleo es la principal preocupación, mientras crece el temor a perder ingresos y casi la mitad de los hogares asegura que no logra llegar a fin de mes.

Las expectativas económicas de los argentinos volvieron a deteriorarse durante agosto y alcanzaron un nivel que no se registraba desde el final del gobierno de Alberto Fernández. Seis de cada diez personas consideran que su situación personal empeorará durante los próximos meses, según una encuesta de Opina Argentina.

El dato surge de un relevamiento realizado sobre 1.507 casos en todo el país, mediante encuestas online realizadas entre el 7 y el 11 de agosto. El porcentaje representa un incremento de siete puntos respecto de julio y muestra una profundización del pesimismo a lo largo de 2026. 

Para una parte importante de los consultados, las dificultades económicas ya forman parte de la vida cotidiana y condicionan decisiones vinculadas al consumo, el ahorro y los gastos familiares.

El empleo, la principal preocupación

Uno de los datos centrales del relevamiento es el lugar que ocupa el desempleo, que se convirtió en el principal problema. El 36% de los encuestados lo ubicó en el primer lugar, por encima de la corrupción, que reunió el 32%. Más atrás quedaron la inflación, con el 11%, y la inseguridad, con el 9%.

El temor también aparece cuando se consulta directamente por el futuro laboral de las familias, el 64% manifestó preocupación ante la posibilidad de que algún integrante de su hogar pierda el empleo en los próximos meses. 

La preocupación por el trabajo coincide con otros relevamientos recientes. Un estudio de la Universidad de Buenos Aires había ubicado al desempleo también como la principal preocupación de los argentinos, con el 61% de las menciones, seguido por los bajos salarios, con el 57%. 

Imagen: Chajarí Digital

Casi la mitad de los argentinos no llega a fin de mes

El panorama se vuelve más concreto cuando la consulta se traslada al bolsillo, ya que el 48% afirmó que su salario no logra llegar a fin de mes, mientras que solamente el 18% aseguró haber podido ahorrar durante el último mes.

Otro 32% consiguió cubrir sus gastos básicos, pero sin capacidad para guardar dinero. Es decir, incluso entre quienes logran afrontar sus obligaciones, existe poco margen para enfrentar un imprevisto o mejorar su nivel de consumo.

Esa situación también se refleja en los gastos. El 62% considera que no es un buen momento para comprar electrodomésticos y el 75% aseguró que no realizó gastos en actividades de esparcimiento, como ir al cine, al teatro o salir a cenar, durante el último mes. 

Inflación, dólar y una economía que no convence

Las expectativas sobre los precios tampoco muestran un panorama favorable. El 55% cree que la inflación se acelerará durante los próximos meses, frente a apenas un 22% que espera una baja.

Imagen: TN

Además, solo el 34% considera que el Gobierno está resolviendo el problema inflacionario, mientras que el 63% entiende que todavía no lo consiguió. En relación con el dólar, el 57% anticipa una suba de su cotización.

La encuesta muestra así una brecha entre la estabilización de algunas variables macroeconómicas y la percepción que tienen las familias sobre su propia realidad. Para los consultados, esa mejora todavía no se traduce en una recuperación concreta del poder de compra ni en mayor tranquilidad económica.

Una señal de alerta para el Gobierno

El deterioro también aparece en la evaluación política de la situación. El 63% responsabiliza al gobierno de Javier Milei por la crisis económica actual, mientras que el 35% atribuye la responsabilidad a las gestiones anteriores de Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa.

El dato más significativo, sin embargo, está en la comparación histórica que plantea el relevamiento, ya que el nivel de pesimismo registrado en agosto es similar al del cierre de la presidencia de Fernández. Este indicador deja expuesto que buena parte de la población todavía no percibe una mejora suficiente en su vida cotidiana como para modificar sus expectativas.

El resultado representa, además, una señal política relevante de cara a 2027. Después de casi tres años de gestión, seis de cada diez argentinos miran los próximos meses con preocupación y no con la expectativa de que su situación mejore.