La empleada de la Clínica del Niño recibió el alta tras recibir dos testeos negativos consecutivos y ya puede hacer la cuarentena preventiva en su hogar.

Recordemos que fue la primera de las contagiadas y después de realizar testeos que tenían resultados contradictorios entre sí, logró finalmente el resultado descrito anteriormente para alegría de ella y sus seres queridos. Madre de una niña y con 30 años de edad, ahora tendrá la posibilidad de reencontrarse con los suyos.

Lo increíble es que siguen sin encontrar el origen de todos los contagios. Ahí no termina todo el panorama poco claro que se vive en estas horas de incertidumbre en el sistema sanitario. sindicatosdenuncian que sus empleadas y profeionales no reciben material de protección. «Dieron un barbijo por semana, cuando se sabe que duran un día al tener tanto desgaste en momentos como estos». Tampoco se cobró la totalidad de los sueldos.

En todos las casos consultados la precariedad es la que reina. Además, nos siguen llegando denuncias y alarmas de distintos barrios en donde hay personal sanitario con cuadros de coronavirus aislados en sus casas.

Ayer,  el Sisa comunicó que ingresaron 63 personas en estudio que se suman a los 16 que había al mediodía. De esas 79 se desestimaron 33 personas, por lo tanto quedan 46 personas en estudio, de las cuales 3 fueron diagnosticados con IRAG, 6 son trabajadores de la salud, un paciente fue muestreos para trasplante y 36 pacientes son contacto de un caso positivo de coronavirus. También, y luego de 60 días, se estableció un protocolo para quienes trabajan en diferentes municipios en el ámbito de la salud. Después de sesenta días..

Por último, además de la alegría por Evangelina, nos quedan las incertidumbres por la precariedad manifiesta de las instituciones prestadores de la salud, casos en barrios vinculados a personal sanitario, el tema de los testeos y sus resultados cambiantes en un mismo día, el no cobro total de haberes. Todo esto junto conforma u combo para nada alentador.

Algunos quieren, necesitan presentar a nuestra ciudad como Disneylandia. Somos una ciudad única y bella, pero igual (o peor) en desempleo, miseria, falta de recursos, clínicas denunciando que están en estado deficitario, trabajo cuentapropistas, changarines, no poseemos un hospital local (El HIGA es Interzonal y compartido con municipios de la región), falta de insumos (menos ahora) en los establecimientos públicos y un panorama de fragilidad ante el avance de esta enfermedad.

Por de pronto, en el día de ayer no hubo nuevos contagiados. Así lo informó el sistema de salud.

Las preguntas siguen conviviendo con las carencias. Los días subsiguientes nos darán las respuestas, algunas, a estos interrogantes…