La oposición pide rescindir la concesión del Minella tras la falta de avances.

Los concejales Horacio Taccone y Valeria Crespo propusieron dar de baja las obras por las irregularidades de la empresa y la reiteración de las demoras.

La concesión del estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y los espacios comunes del Parque Municipal de los Deportes atraviesa momentos determinantes para su futuro. A siete meses de la adjudicación a la empresa Minella Stadium S.A., no hay avances visibles en las obras comprometidas. Es por eso que la oposición pidió rescindir el acuerdo, mientras el oficialismo salió por primera vez a explicar las demoras. 

Los cuestionamientos también abarcan a falta de acceso al contrato, las dudas sobre el financiamiento prometido y la aparición de nuevos conflictos, como el cobro a los clubes locales por el uso de las instalaciones, profundizaron el debate sobre el futuro del principal escenario deportivo de la ciudad.

¿Quiénes encabezan el pedido de rescisión?

Durante la última sesión del Concejo Deliberante, los concejales Horacio Taccone, de Acción Marplatense, y Valeria Crespo, de Unión por la Patria, coincidieron en que la licitación “ha fracasado” y reclamaron que el Ejecutivo municipal rescinda el contrato firmado con la concesionaria. Ambos sostienen que la empresa no cumplió ninguna de las obligaciones asumidas y cuestionan que el Municipio no haya realizado intimaciones públicas para exigir avances concretos.

Entre los principales señalamientos aparece la falta de garantías sobre la inversión de 40 millones de dólares anunciada para la recuperación integral del complejo. Según expuso Taccone, el contador municipal había advertido antes de la firma del contrato sobre la necesidad de acreditar esos fondos, algo que, según la oposición, nunca ocurrió. Además, los bloques opositores denuncian que la empresa adjudicataria fue la única oferente y que, hasta el momento, las intervenciones en el predio son mínimas. 

La defensa del PRO y las explicaciones tardías

Frente a las críticas, concejales del PRO rompieron el silencio que el oficialismo mantuvo durante meses y defendieron las demoras. El presidente del bloque, Julián Bussetti, aseguró que “no se está escondiendo nada” y atribuyó la falta de avances a un proceso de revisión del proyecto original presentado por la empresa. Según explicó, el plan de obras inicial no cumplió con las expectativas del Municipio y se inició un proceso de correcciones y reformulaciones que derivó en un “ida y vuelta” entre las partes. 

Imagen: La Noticia 1

En la misma línea, el concejal Marcelo Cardoso afirmó que “no es una demora caprichosa” y sostuvo que una obra de esta magnitud requiere estudios técnicos previos. Sin embargo, la principal crítica de la oposición apunta a la falta de información. Durante meses, concejales de distintos bloques impulsaron pedidos de informes para conocer qué estaba ocurriendo con la concesión y por qué no se registraban avances visibles, sin obtener respuestas oficiales.

La explicación del supuesto proceso de reformulación del proyecto llegó recién ahora, cuando las críticas se multiplicaron y el pedido de rescisión ya estaba instalado en la agenda pública.

El contrato que “está a la vista”, pero nadie puede ver

Una de las aristas más fuertes del conflicto es el acceso al contrato de concesión. Mientras Bussetti aseguró que la documentación “está toda a la vista”, lo cierto es que el expediente no cuenta con acceso público y solo pudo ser consultado por algunos concejales tras gestiones administrativas realizadas en los últimos días. 

La falta de transparencia ya había generado pedidos formales de acceso a la información pública e incluso derivó en requerimientos judiciales vinculados a la investigación sobre la licitación.

Para la oposición, la imposibilidad de acceder libremente a un contrato que compromete la gestión del complejo deportivo por tres décadas resulta incompatible con los principios de publicidad y control de los actos de gobierno.

Otro foco de conflicto: el cobro a los clubes

A la polémica sesión se sumó la problemática del cobro a los clubes que usan el estadio. El oficialismo aseguró que Minella Stadium no estaba cobrando a los clubes locales por el uso de las instalaciones, pero esta afirmación fue desmentida durante la sesión por el concejal Juan Manuel Cheppi, quien exhibió una factura por 35 millones de pesos enviada a Aldosivi. 

Imagen: AHORA Mar del Plata

Cheppi cuestionó además que la concesionaria haya retirado equipamiento utilizado por los clubes y denunció deudas con proveedores locales. El conflicto reside en que, durante el proceso de licitación, el oficialismo había sostenido que la nueva administración no implicaría costos adicionales para las instituciones deportivas de la ciudad. Sin embargo, la aparición de facturas y reclamos económicos contradice aquel compromiso inicial. 

Mientras las obras siguen sin avanzar y las explicaciones llegan con demora, el futuro del Minella se convirtió en uno de los principales frentes de conflicto político para el gobierno municipal. 

La discusión ya no gira únicamente en torno a la recuperación del estadio, sino también sobre la transparencia del proceso y la capacidad del Estado para controlar una concesión estratégica para la ciudad.