El Hospital Regional fue testigo de uno de los trabajos más destacables de la historia reciente en el ámbito sanitario nacional, salvando la vida de 8 pacientes.
El Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) “Dr. Oscar Alende” de Mar del Plata concretó en las últimas horas una extracción multiorgánica de gran complejidad que ya es considerada como una de las más importantes realizadas en la historia reciente del sistema de salud argentino.
El operativo, que demandó la intervención coordinada de múltiples equipos médicos y organismos especializados, permitió la ablación simultánea de diversos órganos y tejidos destinados a pacientes en lista de espera de distintos puntos del país.
Desde el centro de salud calificaron el procedimiento como “histórico” por su magnitud y por el nivel de coordinación alcanzado entre profesionales de distintas especialidades, en una intervención que requirió una logística excepcional.
La donación de órganos es un proceso altamente complejo que involucra la detección del potencial donante, la certificación de la muerte encefálica, la autorización correspondiente, la asignación de órganos y su posterior traslado en tiempos muy acotados.
Una tarea a contrarreloj
El operativo movilizó a equipos médicos locales y nacionales, personal de enfermería, especialistas en procuración, fuerzas de seguridad y servicios de traslado terrestre y aéreo. Desde el HIGA destacaron especialmente la labor conjunta desarrollada con el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la Provincia de Buenos Aires (CUCAIBA), organismo encargado de coordinar los procesos de donación y trasplante en territorio bonaerense.
“Estamos orgullosos del trabajo realizado y de la capacidad de respuesta del hospital público”, señalaron desde la institución al describir un procedimiento que implicó horas de trabajo ininterrumpido y una coordinación precisa para garantizar la viabilidad de cada órgano.
Las autoridades remarcaron que la complejidad del operativo no solo radicó en la cantidad de órganos y tejidos ablacionados, sino también en la necesidad de organizar el traslado simultáneo hacia diferentes centros de salud del país.

Imagen: HIGA
Un procedimiento que marca un precedente
De acuerdo con referentes del sistema de procuración de órganos, se trata de uno de los procedimientos de mayor envergadura realizados en Argentina en los últimos años. La dimensión del operativo generó repercusión en el ámbito sanitario nacional y fue destacada por profesionales y especialistas, quienes subrayaron el impacto positivo que tendrá en la vida de múltiples pacientes que aguardaban un trasplante.
Además del valor médico, el caso volvió a poner en agenda la importancia de la donación de órganos y el rol central que cumplen los hospitales públicos en este tipo de intervenciones de alta complejidad.
Cada proceso de donación representa una oportunidad de vida para decenas de personas y requiere del compromiso de equipos interdisciplinarios que trabajan de manera coordinada en situaciones de gran sensibilidad humana.
El posteo de Neme en redes y la respuesta desde el HIGA
La repercusión del operativo también derivó en un intercambio público en redes sociales luego de que el director ejecutivo del HIGA, Matías Tártara, saliera al cruce tras un posteo en X del intendente Agustín Neme. El jefe comunal había sostenido que el operativo fue posible gracias a la inversión sostenida, la capacitación permanente y el compromiso de distintas áreas municipales.

Tártara celebró el gran operativo realizado, pero cuestionó la manera de abordarlo por parte de Neme. “Me entristece que solo se reconozca al municipio, que es una parte de los equipos que lo hicieron posible, invisibilizando el enorme esfuerzo de los trabajadores, hospitales y recursos provinciales que fueron fundamentales para concretarlo”, redactó vía Instagram el director ejecutivo, quien valoró al CUCAIBA y a los médicos del Hospital Regional.
Mientras el debate se trasladó al plano político y mediático, desde el hospital insistieron en que el foco debe estar puesto en la decisión solidaria de la familia donante y en la posibilidad de mejorar la calidad de vida de las personas que recibirán los órganos.
