La Liga de Consumidores, Usuarios y Amas de Casa junta adhesiones para evitar que las tarifas de gas escalen a precios inalcanzables para las familias.
Mientras el debate por el recorte del régimen de Zona Fría se acerca al Senado, en Mar del Plata crece la movilización social para intentar frenar una medida que podría impactar de lleno en las facturas de gas de miles de hogares. Con jornadas de recolección de adhesiones, entidades de consumidores buscan trasladar al Congreso el rechazo que ya se expresó en distintos puntos de la provincia.
Mar del Plata vuelve a juntar firmas
La Liga de Consumidores, Usuarios y Amas de Casa de Mar del Plata lanzó una nueva convocatoria para sumar adeptos contra la reforma impulsada por el Gobierno nacional. Las firmas serán llevadas al Senado como parte de una estrategia que apunta a exhibir la “voluntad popular” frente a un proyecto que ya obtuvo media sanción en Diputados.
Desde la entidad advierten que el eventual recorte dejaría a amplios sectores fuera del régimen de descuentos en la tarifa de gas justo en el comienzo del invierno. En una ciudad como Mar del Plata, donde el consumo residencial está condicionado por las bajas temperaturas y la humedad, el temor pasa por facturas que podrían aumentar de manera significativa.
Los organizadores anticipan que las adhesiones serán presentadas en la Cámara alta y acompañadas por actividades de visibilización en Buenos Aires.

Imagen: La Capital de Mar del Plata
El Senado, un escenario abierto para Zona Fría
Aunque desde distintos sectores se instaló la idea de que el oficialismo podría reunir los votos necesarios, el panorama en el Senado aparece lejos de estar resuelto. En La Libertad Avanza la intención es aprobar el proyecto sin cambios, tal como salió de Diputados. Sin embargo, el camino no parece lineal, ya que los números siguen bajo análisis y el oficialismo todavía necesita ordenar apoyos entre aliados y bloques dialoguistas, donde persisten dudas y negociaciones abiertas.
Uno de los factores que genera inquietud dentro del propio esquema libertario es la composición del Senado y la sensibilidad territorial del tema. Muchos legisladores representan provincias alcanzadas por beneficios energéticos o con fuerte dependencia del consumo de gas, lo que vuelve más compleja una aprobación automática.
Los provinciales también ponen condiciones
Otro elemento que suma incertidumbre son los bloques provinciales y los senadores vinculados a gobernadores, que vienen mostrando disposición a negociar. Allí aparecen pedidos de revisión, reclamos por compensaciones y discusiones sobre el impacto concreto que podría tener la medida en economías regionales y usuarios residenciales. El proyecto, por lo tanto, atraviesa intereses territoriales. Ese escenario obliga al oficialismo a sostener conversaciones múltiples si quiere garantizar una mayoría estable.
El artículo sobre CAMMESA también hace ruido
Dentro del paquete de cambios, uno de los puntos que más debate genera es el artículo vinculado a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA). La redacción propuesta abrió interrogantes y objeciones que exceden la cuestión específica de Zona Fría y alcanzan al sistema energético en general.

Imagen: Eco Jornal
Ese apartado empezó a generar reparos incluso entre sectores que, en principio, estaban dispuestos a acompañar la iniciativa. El impacto operativo y financiero del esquema previsto suma aún más discusiones en una negociación ya compleja. Por eso, aunque el oficialismo busca sostener el texto original, el tratamiento en el Senado permanece abierto y sujeto a conversaciones de último momento.
Si sumamos las firmas de los ciudadanos y las cuentas legislativas todavía inestables, el debate por Zona Fría ingresa en una etapa de incertidumbre cuando parecía ser inminente la exclusión de Mar del Plata y otras zonas.
