Diputados dio media sanción a la quita de subsidios en Zona Fría.

El proyecto impulsado por el Gobierno podría dejar sin descuentos a 1,6 millones de usuarios y afectar a 94 municipios bonaerenses.

El oficialismo consiguió este miércoles la media sanción del proyecto para modificar el régimen de subsidios de gas por Zona Fría y avanzar con una fuerte reducción de los beneficios que actualmente alcanzan a millones de hogares del país.

La iniciativa impulsada por el gobierno de Javier Milei obtuvo 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, y ahora deberá ser tratada por el Senado. De convertirse en ley, la reforma dejará afuera del esquema de descuentos a usuarios de 94 de los 135 municipios bonaerenses y también afectará a miles de familias de otras provincias. 

Según estimaciones oficiales, alrededor de 1,6 millones de usuarios perderían el subsidio, mientras que otros 1,8 millones continuarían dentro del programa por estar inscriptos en el sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).

Adiós Zona Fría, el cambio impactará de lleno en las boletas 

El proyecto, aprobado ayer en Diputados, propone retrotraer el régimen de Zona Fría al esquema previo a la ampliación realizada en 2021 mediante la ley 27.637, impulsada en ese momento por el entonces diputado Máximo Kirchner, aquella modificación había incorporado a 3,3 millones de usuarios nuevos en zonas consideradas “frías” o “templado-frías”.

Con el nuevo esquema, los subsidios quedarían limitados nuevamente a las regiones de frío extremo como la Patagonia, Malargüe y la Puna. En consecuencia, millones de hogares perderán descuentos de entre el 30% y el 50% sobre las facturas de gas.

Uno de los casos más sensibles es el de Mar del Plata, donde más de 260 mil hogares dejarían de recibir el beneficio. Allí se estima que las boletas podrían aumentar entre un 30% y un 50%. Además, el subsidio dejará de aplicarse sobre el total de la factura y pasará a calcularse únicamente sobre el consumo de gas natural, excluyendo cargos fijos e impuestos. 

El Gobierno defendió la medida y habló de “subsidios mal asignados”

Durante el debate, el presidente de la comisión de Energía y Combustibles, Facundo Correa Llano, sostuvo que el actual sistema generó distorsiones y privilegios. “Durante años la política argentina se construyó sobre subsidios indiscriminados, distorsiones y privilegios. Eso nos llevó a confundir sensibilidad social con desorden y política energética con populismo tarifario”, afirmó el legislador oficialista.

En la misma línea, aseguró que el modelo vigente produjo desinversión, atraso y subsidios mal asignados, y defendió la decisión del Gobierno de avanzar hacia un sistema “sostenible y focalizado”.

También la diputada oficialista Laura Rodríguez Machado argumentó que “nadie está en contra de asistir a quienes no pueden afrontar el costo de la calefacción”, aunque remarcó que el problema aparece cuando se subsidia a quienes no lo necesitan.

Según explicó la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, continuarán recibiendo descuentos los hogares vulnerables, personas con Certificado Único de Discapacidad, veteranos de Malvinas y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares.

La oposición denunció un tarifazo y apuntó contra el FMI

Imagen: Página 12

Desde distintos bloques opositores rechazaron con dureza la iniciativa y advirtieron que implicará aumentos imposibles de afrontar para millones de familias en pleno invierno. El diputado Miguel Ángel Pichetto cuestionó que el proyecto limitará este derecho a los ciudadanos y pobres de la Patagonia y defendió el rol de las provincias productoras de gas.

Por su parte, la diputada fueguina Andrea Freites criticó que la reforma se impulse “en un contexto de fragilidad e incertidumbre”, y sostuvo que “el cambio distorsionará un beneficio de más de 20 años”.

Una de las intervenciones más duras fue la de la cordobesa Gabriela Estévez, quien calificó la medida como “un tarifazo que llega justo cuando comienza el frío”. “En Córdoba son 600 mil hogares los que se verían afectados por este nuevo golpe al bolsillo”, advirtió. Además, aseguró que el proyecto responde a una exigencia del FMI para seguir exprimiendo a las familias argentinas con más ajuste.

La diputada Lucía Cámpora también cargó contra el Gobierno y afirmó que “los argentinos tendrán que elegir entre comprar medicamentos o pagar las nuevas tarifas de gas”. “Esta es la realidad de nuestros compatriotas”, lamentó la legisladora camporista, quien advirtió que el proyecto podría afectar a más de cuatro millones de personas.

Desde la izquierda, Romina del Plá sostuvo que detrás de la readecuación se viene un tarifazo enorme a las familias argentinas y defendió el derecho social a la energía. “La energía y los bienes comunes no son para los negocios de las empresas a los que les da todo tipo de beneficios y para que un grupo de vivos se llenen los bolsillos”

¿Qué puede pasar ahora en el Senado?

Tras obtener media sanción en Diputados, el proyecto será debatido en el Senado, donde el oficialismo deberá negociar nuevamente para convertir la iniciativa en ley. Mientras tanto, crece la preocupación en distintos municipios y provincias por el posible impacto económico de la medida en plena temporada invernal.