Cada vez más personas recurren a changas, trabajos informales o múltiples ocupaciones ante las dificultades para conseguir un puesto estable.
La economía argentina puede mostrar indicadores de crecimiento y, al mismo tiempo, exhibir un mercado laboral cada vez más deteriorado. El dato que más preocupa es que tres de cada diez personas desocupadas llevan más de un año buscando trabajo.
La cifra surge de un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), elaborado a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). El estudio ubicó la tasa de desocupación en 7,8% durante el primer trimestre de 2026, aunque advierte que ese número por sí solo no alcanza para dimensionar las dificultades laborales.
La búsqueda de alternativas ante la falta de oportunidades
La presión sobre el mercado laboral también se observa en quienes tienen algún tipo de ocupación, pero necesitan conseguir algo mejor. Según el mismo informe, el 23,7% de la población económicamente activa ejerce algún tipo de presión efectiva sobre el mercado de trabajo. La cifra contempla a desocupados, subocupados y personas que ya tienen un empleo pero buscan activamente otro porque necesitan aumentar sus ingresos. Si además se incorporan quienes desean trabajar más horas, la disponibilidad potencial de trabajadores alcanza al 29,4%.

Imagen: AgendarWeb
En la vida cotidiana, esa realidad se traduce en una búsqueda desesperada de alternativas como trabajos temporarios, changas, actividades por cuenta propia o la necesidad de sumar más de una ocupación. De hecho, el 10,4% de las personas ocupadas tiene dos o más trabajos, una proporción que asciende al 13,7% entre las mujeres. Al mismo tiempo, el 44,2% de los trabajadores se desempeña en la informalidad.
Mujeres y jóvenes, entre los más afectados
El deterioro tampoco impacta de la misma manera sobre todos los grupos. Las mujeres y los jóvenes enfrentan las mayores dificultades para acceder a un empleo. La tasa de empleo llega al 50,8% entre los varones, mientras que entre las mujeres cae al 39,1%. Además, la subutilización laboral alcanza al 21,5% entre ellas, contra el 16,9% entre los hombres.
Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el problema es todavía más evidente, ya que el desempleo alcanza al 19,5%, más del doble del promedio general. A esto se suma que el 64% de los jóvenes ocupados trabaja bajo la informalidad.
¿Cómo puede crecer la economía y caer el empleo?
Una de las claves está en que el crecimiento no necesariamente se distribuye de manera uniforme entre las distintas actividades. Mientras algunos sectores pueden expandirse, otros vinculados con la industria, el comercio y el mercado interno atraviesan fuertes dificultades.
La industria es uno de los ejemplos más claros. Un informe citado por Infobae proyectó para 2026 la pérdida de 105.000 puestos de trabajo industriales, entre empleos directos e indirectos. La actividad manufacturera acumulaba una contracción del 3,1% y las fábricas trabajaban con una capacidad ociosa cercana al 40%. A esto se suma el impacto de las importaciones. El Observatorio PyME señaló que durante 2025 las pequeñas y medianas industrias atravesaron una fuerte reconfiguración productiva, con caída del empleo y un incremento de la presión competitiva de productos provenientes del exterior.
Menos producción local, menos puestos de trabajo

Imagen: El Destape
El cambio en la forma de producir y vender también puede explicar parte de la contradicción. Cuando una empresa deja de fabricar determinados productos en el país y comienza a importarlos, puede mantener su actividad comercial, pero necesita menos trabajadores en sus plantas.
Ese proceso ya se observa en distintos sectores. La industria textil, por ejemplo, registró cierres de establecimientos y una fuerte caída del empleo durante 2026. En otros casos, empresas que históricamente producían en Argentina redujeron sus plantas o reconvirtieron sus operaciones para comercializar productos importados.
El dato de los tres de cada diez desocupados que llevan más de un año buscando trabajo excede al problema de cuántas personas están sin empleo y se ubica en una situación que puede ser más grave y que tiene que ver con cuánto tiempo permanecen afuera del mercado laboral y qué alternativas encuentran para sobrevivir mientras tanto.
