La empresa y los trabajadores suspendidos en Mar del Plata llegaron a un acuerdo que incluye el pago de salarios y cargas sociales durante el parate productivo.
La situación de los trabajadores de La Campagnola en Mar del Plata encontró un alivio luego de que la empresa y los representantes gremiales alcanzaran un acuerdo para garantizar parte de los ingresos de los operarios suspendidos.
El entendimiento se conoció después de que trascendiera la suspensión temporal de cerca de 60 trabajadores de la histórica planta perteneciente al Grupo Arcor. La medida comenzó el 26 de octubre y, según lo previsto inicialmente, se extendería hasta el 6 de diciembre, aunque la continuidad de la situación dependerá de la evolución de la actividad y de las ventas.
¿Qué incluye el acuerdo con los trabajadores?
Según detallaron fuentes del sector a 0223, los operarios que permanezcan suspendidos cobrarán el 75% de su salario neto durante el período de inactividad. El cálculo no incluirá el componente correspondiente a la producción, debido a que las líneas de elaboración se encuentran paralizadas.
Además, el delegado Daniel Maggio explicó que la empresa se hará cargo de las cargas sociales mientras dure la suspensión. El acuerdo también establece la entrega de un vale de hasta $350.000, con carácter quincenal y un tope máximo de ese monto, que será descontado cuando los trabajadores retomen sus tareas.
Las condiciones alcanzadas representan un alivio para los empleados, que atravesaban un escenario de incertidumbre ante la falta de precisiones sobre cuándo podrían regresar a sus puestos. De esta manera, el entendimiento busca garantizar parte de sus ingresos mientras se mantenga el freno de la actividad.
En la negociación también participó el Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP), los trabajadores destacaron el aporte de la organización gremial y señalaron que Cristina Ledesma estuvo presente durante las conversaciones que permitieron alcanzar el acuerdo.
Falta de caballa y stock importado

Imagen: Diario Popular
La suspensión de actividades responde a una combinación de factores que afecta el funcionamiento de la planta. Por un lado, la fuerte caída de la zafra local de caballa redujo la disponibilidad de materia prima para sostener las líneas de elaboración de conservas. De acuerdo con los datos difundidos previamente, los desembarques de esta especie registraron una caída cercana al 90% respecto del año anterior. La menor disponibilidad de pescado impactó directamente en la producción, ya que la fábrica depende de esa materia prima para mantener parte de sus operaciones.
A esta situación se suma la acumulación de conservas elaboradas con atún importado, la empresa había sostenido parte de su producción con lomos de atún provenientes de Ecuador, pero la caída de las ventas dejó una cantidad importante de mercadería sin comercializar.
De esta manera, la planta enfrenta dos dificultades al mismo tiempo, menos pescado local para procesar y un volumen de productos terminados que todavía no logró colocar en el mercado. La combinación de ambos factores redujo la necesidad de mantener activa la producción y derivó en la suspensión temporal de los operarios.
Las ventas de fin de año, clave para definir el regreso

Imagen: 0223
Aunque el acuerdo permitió establecer condiciones económicas durante la suspensión, todavía no hay certezas sobre la fecha en que los trabajadores podrán volver a sus puestos. Según adelantó Maggio, la situación se analizará mes a mes y a fines de noviembre habrá una nueva evaluación para determinar cómo continuará el funcionamiento de la planta.
Las ventas de cara a Navidad y fin de año serán determinantes para conocer si la empresa puede comenzar a normalizar la actividad. La evolución de la demanda será uno de los factores que podrían contribuir a destrabar el escenario actual.
Mientras esperan novedades, algunos evalúan realizar otras actividades laborales para sostener sus ingresos durante el parate, como trabajar con aplicaciones de transporte, en la construcción o en sus propios hogares.
