Mar del Plata acumula 17 meses de caída del empleo registrado y crece la precarización laboral.

La industria, la construcción y el transporte pierden trabajadores, mientras aumenta la inestabilidad de los contratos y se multiplican los locales comerciales vacíos.

El mercado laboral de Mar del Plata atraviesa un deterioro sostenido que se refleja tanto en la pérdida de puestos registrados como en el aumento de las modalidades de contratación más inestables. Un informe sociolaboral de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) advirtió que la destrucción de empleo formal acumula 17 meses consecutivos y que los despidos sin causa también muestran una tendencia creciente.

El relevamiento, elaborado por los investigadores Eugenio Actis Di Pasquale y Marcos Gallo, analiza información de la Encuesta de Indicadores Laborales de la Secretaría de Trabajo de la Nación. El estudio comprende empresas de cinco o más trabajadores de distintos sectores económicos, con excepción de las actividades primarias.

Según los investigadores, desde mediados de 2024 se desaceleró la creación de puestos laborales y, a partir de marzo de 2025, comenzó una etapa de destrucción de empleo registrado que se prolongó durante 17 meses, incluidos los dos primeros meses de 2026 contemplados en el análisis.

La explicación central está en el desequilibrio entre las incorporaciones y las desvinculaciones, las altas laborales no alcanzan a compensar las bajas mensuales. En los contratos por tiempo indeterminado, la brecha negativa se mantiene prácticamente constante. 

Al mismo tiempo, los vínculos de duración determinada presentan una mayor rotación, una dinámica que puede funcionar como compensación ante la pérdida de puestos estables, pero que también incrementa la incertidumbre de quienes trabajan.

La industria y la construcción, entre los sectores más afectados

La pérdida de puestos registrados alcanza a varias de las principales ramas de actividad. Hasta el cuarto trimestre de 2025, los investigadores identificaron retrocesos en distintos sectores que no registraban una dinámica similar desde la pandemia de Covid-19.

La industria manufacturera tuvo una caída del 4% en la cantidad de trabajadores registrados, mientras que la construcción retrocedió un 8,1% y llegó a su nivel más bajo desde 2016. 

Imagen: La Capital de Mar del Plata

En transporte, almacenamiento y comunicaciones, la disminución rondó el 5%. Por su parte, el comercio, los restaurantes y los hoteles comenzaron a mostrar una reducción del empleo. 

El informe también detectó un aumento de los despidos sin causa desde comienzos de 2024, con niveles superiores a los de 2019. 

Desocupación y subocupación: la presión sobre los ingresos

Según los datos del INDEC correspondientes al segundo trimestre de 2026, la desocupación alcanzó el 9,9% en General Pueyrredon, con unas 34.000 personas sin trabajo. A su vez, alrededor de 61.000 ocupados buscaban otro empleo y 54.000 estaban subocupados, es decir, trabajaban menos horas de las que necesitaban. En conjunto, cerca de 149.000 personas atravesaban alguna de estas situaciones vinculadas con el mercado laboral.

La tasa de desocupación había sido del 6,3% en el mismo período de 2025. El aumento de 3,6 puntos porcentuales equivale a unas 14.000 personas desocupadas más en un año.

Los comercios cerrados refuerzan el deterioro local

Esta semana, un relevamiento de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) detectó 282 locales cerrados sobre 2.413 establecimientos relevados en los diez centros comerciales a cielo abierto de Mar del Plata. El dato representa el 11,7% del total y un incremento del 48% respecto de mayo, cuando se habían contabilizado 190 negocios sin actividad.

La avenida Juan B. Justo aparece como el corredor más afectado: el 21,6% de sus locales estuvo cerrado en octubre, frente al 15,7% registrado cinco meses antes. En la zona de 12 de Octubre, el indicador trepó del 14,4% al 19,2%.

Imagen: C5N

El relevamiento comercial también registró una caída interanual del 7,9% en las ventas minoristas durante septiembre, medidas en unidades físicas. El presidente de la UCIP, Blas Taladrid, advirtió sobre las consecuencias de la tendencia: “Cada persiana baja es empleo que se pierde y una cuadra que pierde movimiento”.

Si bien el cierre de negocios y la caída del empleo registrado son indicadores diferentes, su evolución permite observar cómo se complementan las dificultades para sostener la actividad económica y los puestos de trabajo en la ciudad.