Las pruebas PISA volvieron a poner en jaque al aprendizaje escolar en el país.

Los exámenes mostraron grandes retrocesos en el nivel educativo, principalmente en Matemática, Lectura y Ciencias.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) difundió los primeros datos de las evaluaciones PISA aplicadas el año pasado a más de 760.000 adolescentes de 15 años en 91 sistemas educativos del mundo. En esta oportunidad, la delegación nacional registró 393 puntos en Ciencias, 389 en Lectura y 367 en Matemática, cifras que retroceden respecto de la medición realizada en 2022.

El desempeño general exhibe marcas históricas desfavorables en varios campos. En Ciencias y Lectura, los valores descendieron a registros no vistos desde 2006, mientras que en Matemática se obtuvo el puntaje más bajo desde que existen series comparables para el país. A diferencia de lo ocurrido tras la pandemia, cuando la tasa nacional se mantuvo relativamente estable frente a un derrumbe global, esta edición reflejó caídas en las tres áreas de forma simultánea. De los 11.093 alumnos procedentes de 412 escuelas argentinas que rindieron el examen digital, casi la mitad no logró superar el nivel mínimo en ninguna de las materias evaluadas.

Números críticos en la resolución de problemas cotidianos

Imagen: Infobae

El indicador más delicado se concentró en Matemática, donde el 76% de los alumnos evaluados no alcanzó el nivel 2, considerado por la OCDE como el umbral básico para resolver operaciones o razonamientos matemáticos sencillos en la vida cotidiana. Esto implica que casi ocho de cada diez jóvenes presentan trabas para interpretar conversiones de monedas o calcular distancias sobre un mapa.

En Lectura y Ciencias la situación tampoco fue favorable, ya que el 60% y el 59% de los evaluados, respectivamente, quedaron situados por debajo del umbral mínimo imprescindible. Quienes no alcanzan esta escala mínima muestran dificultades extremas para reconocer la idea principal de un texto o para analizar una conclusión simple fundamentada en datos científicos. Por otro lado, apenas el 1,2% de la muestra logró posicionarse en los escalafones más altos del examen, muy lejos del 11,9% promedio que anotan los países miembros de la organización.

La postura oficial frente al informe internacional

Tras conocerse el balance general, las autoridades nacionales expresaron su postura respecto del desplome en los indicadores. El secretario de Educación de la Nación, Carlos Torrendell, atribuyó el saldo negativo al esquema pedagógico implementado en los períodos de gobierno previos. Según declaró el funcionario, las políticas previas en el sistema escolar se concentraron en criterios de distribución e inclusión sin priorizar la consolidación de contenidos fundamentales en el aula.

Imagen: La Nación

Desde la cartera de Capital Humano señalaron que la cohorte evaluada inició su trayectoria escolar alrededor de 2013, por lo que adjudicaron el declive a una impronta estructural sostenida por las administraciones kirchneristas. Aunque admitieron que existió un marco de deterioro general en diversas partes del mundo luego de la pandemia, remarcaron que el punto de partida local era previamente frágil, lo que profundizó el impacto en los resultados obtenidos.

¿Qué miden las pruebas y la mirada de los especialistas?

A diferencia de operativos locales como las Pruebas Aprender, PISA no busca fiscalizar el dictado estricto del diseño curricular de cada provincia o municipio. La metodología indaga en la destreza adaptativa del estudiante de 15 años para aplicar saberes y habilidades frente a contextos y problemas inéditos. En el examen de 2025, el foco principal estuvo centrado en las Ciencias, acompañado por incisos secundarios en Lengua y Matemática, junto con una sección para medir la resolución computacional de dilemas prácticos.

Desde el Observatorio de Argentinos por la Educación remarcaron que el panorama ratifica una inercia preocupante. Si bien los testeos nacionales recientes habían mostrado pequeños repuntes en comprensión lectora en los niveles primario e inicial, los resultados internacionales exponen que esos intentos aislados pierden fuerza si no se acompañan con un programa integral de largo plazo que fortalezca el desarrollo cognitivo durante toda la secundaria, con especial énfasis en el área de las ciencias exactas.