La Provincia asegura que Nación le debe $19,1 billones y reclama más fondos para seguridad.

El Gobierno bonaerense actualizó su cálculo y cuestionó el recorte de recursos nacionales mientras pide refuerzos para enfrentar la situación delictiva.

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires volvió a poner el foco en la disputa por los recursos con la administración de Javier Milei. Según el cálculo presentado este lunes por el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, la deuda que Nación mantiene con la Provincia asciende actualmente a $19,1 billones, una cifra que contempla fondos pendientes, obras paralizadas y programas nacionales discontinuados o demorados.

Al reclamo se suma la situación de la seguridad y desde la administración de Axel Kicillof sostienen que necesitan mayores recursos para reforzar las políticas destinadas a combatir el delito, mientras cuestionan que el Gobierno nacional haya reducido fondos destinados, entre otras cosas, a la compra de patrulleros.

¿Cómo se compone la deuda sobre la provincia?

El mayor componente del monto reclamado corresponde a obras públicas comprometidas por Nación que quedaron pendientes. De acuerdo con las cifras difundidas por Bianco, representan $10,1 billones e incluyen proyectos de infraestructura, viviendas, obras convenidas con municipios y trabajos vinculados a universidades.

En segundo lugar aparecen las deudas directas con la Provincia, calculadas en $4,7 billones. Allí se incluyen transferencias vinculadas con la caja previsional bonaerense, compensaciones previstas en acuerdos fiscales, el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), fondos de salud y otros programas.

Imagen: Canal Doce Misiones

Los $4,3 billones restantes corresponden a programas nacionales discontinuados o cuyos fondos fueron demorados. La lista incluye asistencia alimentaria, medicamentos, programas sanitarios y distintos mecanismos de apoyo a las provincias.

Bianco cuestionó el impacto que tuvo la paralización de las obras: “se abandonaron aproximadamente mil obras en la Provincia de Buenos Aires y eso ha tenido un impacto presupuestario muy importante”, afirmó durante su conferencia de prensa.

El reclamo por seguridad

En paralelo con la discusión económica, la Provincia reclama más recursos para seguridad, una de las áreas que mayor preocupación genera entre los bonaerenses. El planteo volvió a tomar fuerza después de los pedidos de intendentes del conurbano para reforzar la presencia policial y mejorar la capacidad de respuesta frente al delito. Desde el Gobierno bonaerense remarcaron que las herramientas disponibles dependen también de los recursos que pueda destinar la administración provincial.

Bianco defendió las políticas implementadas por Kicillof y apuntó contra el recorte de fondos nacionales para la adquisición de patrulleros. La discusión adquiere relevancia también para los municipios, que en muchos casos deben afrontar gastos vinculados con combustible, mantenimiento y equipamiento para sostener los operativos locales.

Imagen: Municipalidad de San Isidro

El funcionario también vinculó la falta de recursos con las dificultades que atraviesa el sistema penitenciario bonaerense. Según explicó, la Provincia lleva adelante un programa para ampliar un 50% las plazas disponibles, con el objetivo de sumar 12.000 lugares.

Un reclamo que sigue creciendo

El Gobierno bonaerense sostiene que el problema no se limita a los $19,1 billones reclamados formalmente. Según sus cálculos, la reducción de recursos de origen nacional implicó una pérdida adicional de $5,9 billones, mientras que la menor recaudación provincial habría generado otros $3,4 billones menos. De esa manera, la administración de Kicillof calcula un desfinanciamiento total de $28,4 billones atribuido a las políticas implementadas durante la gestión de Milei.

La cifra vuelve a colocar la disputa por los fondos federales en el centro de la relación entre Nación y Provincia. Para el Ejecutivo bonaerense, la reducción de transferencias limita la capacidad de sostener servicios y políticas públicas; para el Gobierno nacional, el equilibrio de las cuentas y la reducción del gasto forman parte de su programa económico.

Mientras la discusión continúa, la Provincia busca trasladar el reclamo también a áreas concretas como seguridad, infraestructura y salud. El pedido de mayores recursos se cruza con una disputa política y financiera que lleva meses y que, lejos de encontrar una salida, vuelve a ganar espacio en la agenda bonaerense.