A casi seis décadas del inicio de las obras, el proyecto que nunca terminó podría ponerse a punto.
El histórico y postergado complejo Bristol Center volvió al centro del debate urbano en Mar del Plata tras un proyecto impulsado en el Concejo Deliberante, que busca reactivar el edificio inconcluso y reconvertirlo en un espacio de encuentro ciudadano, con funciones culturales, sociales y tecnológicas.
La iniciativa, promovida por el concejal Guido García, plantea un pedido de informes al Ejecutivo municipal para conocer la situación dominial, administrativa y estructural del predio, considerado uno de los puntos más estratégicos del centro.
Ubicado en plena peatonal San Martín y rodeado de alta circulación comercial y turística, el complejo arrastra décadas de abandono parcial. Para sus impulsores, esta condición no solo afecta a la estética urbana, sino también a la seguridad, la inversión privada y la competitividad del área.
Bristol Center, un espacio moderno y dinámico
El proyecto apunta a redefinir el uso del espacio. Entre las ideas en estudio aparece la incorporación de pantallas digitales, dispositivos audiovisuales y soportes tecnológicos que permitan generar contenidos, difundir eventos y dinamizar la actividad económica.
La intención es que en el complejo se puedan transmitir acontecimientos culturales y deportivos, además de fomentar la interacción social. También se evalúan herramientas urbanísticas que faciliten inversiones y reduzcan trabas administrativas para avanzar en la reconversión del sitio.
En paralelo, desde otros sectores se planteó la necesidad de avanzar en propuestas concretas de finalización o rediseño, convocando a propietarios y actores privados para destrabar una situación que lleva décadas sin resolverse.
¿Cómo podría cambiar la peatonal?

Imagen: La Capital de Mar del Plata
Las primeras imágenes y conceptos difundidos sobre el futuro del Bristol Center apuntan a una transformación estética profunda de uno de los sectores más transitados del centro. Según trascendió, el objetivo es mejorar la imagen de la zona y dejar atrás el aspecto deteriorado de un sitio considerado emblemático. La intervención buscaría integrar el complejo con la peatonal, revitalizando su entorno comercial y turístico.
El estado actual del Bristol Center es el resultado de un proceso histórico complejo. El proyecto original comenzó a gestarse a fines de la década de 1960, tras la demolición del emblemático Bristol Hotel, que ocupaba esa manzana desde fines del siglo XIX.
Las demoliciones se extendieron entre 1969 y 1974, dando paso a un ambicioso desarrollo que incluía torres de departamentos, galerías comerciales y espacios culturales. Sin embargo, la iniciativa quedó truncada tras la muerte del empresario David Graiver en 1976 y el posterior contexto político y económico del país, que derivó en la paralización de las obras.
Desde entonces, el complejo nunca logró completarse en su totalidad, solo algunas partes fueron habilitadas, mientras que amplios sectores permanecieron inconclusos o con usos precarios.
Un desafío urbano pendiente

Imagen: 0223
A más de medio siglo del inicio del proyecto, el Bristol Center continúa siendo uno de los principales desafíos urbanísticos de Mar del Plata. Su ubicación privilegiada contrasta con su estado actual, lo que refuerza la urgencia de encontrar una solución definitiva.
La nueva iniciativa política apunta recuperar grandes estructuras inconclusas y transformarlas en espacios útiles para la comunidad. En este caso, la apuesta es convertir un ícono del deterioro urbano en un lugar de encuentro moderno y activo.
El futuro del Bristol Center, una deuda histórica de la ciudad, vuelve así a estar en agenda, pero esta vez, con la expectativa de que el trabajo no quede a mitad de camino.
