Aún con el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio vigente dictado por el Estado Nacional y la actividad recreativa prohibida (esto resaltado por el actual Gobierno Municipal a cargo del intendente Guillermo Montenegro), el uso del transporte público aumentó y denuncian que no solo viajan trabajadores y trabajadoras de las actividades esenciales exceptuadas.

Aunque los choferes de colectivos no deben llevar a personas paradas, esto se flexibilizó en cierta medida durante los últimos días, generando malestar en los usuarios que quieren viajar bajo los resguardos sanitarios impuestos de camino a sus lugares de trabajo. Agreguemos que el tiempo de espera para una línea en específico puede extenderse hasta una hora; los usuarios dicen que a veces no paran en las paradas establecidas e incluso, reclaman que algunas van repletas de pasajeros.

María Inés Benitez, presidenta de la Sociedad de Fomento de Playa Serena, exclamó que «por lo pronto siguen sin la línea 221» y desde la empresa, manifestaron que durante la ‘cuarentena’, no se va a reanudar. También, informó que «han habido algunos cambios respecto a las frecuencias, sobre todo en horario pico por la mañana» pero «la realidad es que muchos de los vecinos si pierden un colectivo, por más que vaya con la cantidad de gente que no corresponde, se quedan sin transporte».

Destacó que solo poseen la línea 511 pero «la realidad es que salen cada una hora y sigue siendo un problema importante para la comunidad, más aún si se flexibilizan más actividades».

Desde Camet, confirmaron que «por la zona hay controles» pero refirieron sobre un reclamo de un vecino que subió al colectivo con barbijo y luego se lo quitó, lo que generó el malestar de otra pasajera y la indicación del correspondiente chofer de la línea de respetar las normas de seguridad e higiene. Aún así, resaltó la conciencia de los vecinos y vecinas del barrio: «Incluso, los hemos visto sentados asiento por medio, en el caso de los individuales».

En Nuevo Golf, Mario Peralta, representante de los y las vecinas del barrio, aseguró que «están funcionando muy mal» y que «sacaron coches de circulación», evidenciado en que no funcionan con la misma regularidad. Desde su experiencia personal, resaltó que «cuando va a trabajar, lo hace caminando porque o no pasa ningún colectivo o pasan cuando quieren».

Por otra parte, a través de un informe realizado por la subsecretaría de Movilidad Urbana, el municipio señaló que el 92% de los colectivos que circularon durante el fin de semana de la prueba piloto lo hicieron con baja ocupación de pasajeros, mientras que el restante 8% trabajó al límite de las necesidades de prevención. Se advirtió que el sábado tuvo una mayor circulación de pasajeros.