Las diferencias entre trabajadores y empresarios provocaron cambios en el funcionamiento. ¿Cómo escalará el conflicto?
La actividad en el puerto de Mar del Plata atraviesa una nueva etapa de incertidumbre tras la decisión del Sindicato de Conductores Navales (SICONARA) de demorar la salida de buques fresqueros dentro de un conflicto salarial que, por ahora, no encuentra puntos de acuerdo entre trabajadores y empresarios.
La medida, que rige desde el lunes y se extenderá hasta el viernes, impacta directamente en la operatoria de uno de los sectores clave de la economía local.
Una medida para garantizar la asamblea
El eje inmediato de la decisión gremial está vinculado a la convocatoria a una asamblea resolutiva prevista para el viernes en el Club Talleres. Desde el sindicato explicaron que la demora en las zarpadas busca asegurar la participación masiva de los trabajadores embarcados, evitando que se encuentren en altamar al momento del encuentro.
La decisión fue formalmente comunicada a la Secretaría de Trabajo y responde a una negociación paritaria estancada, en la que el gremio reclama una actualización salarial que, según denuncian, fue rechazada por las cámaras empresariales.
Reclamos salariales y condiciones laborales

Imagen: Punto Noticias
El conflicto tiene como principal motor la recomposición de los salarios básicos y los valores por producción. El sindicato reclama, entre otros puntos, una actualización inicial del 2,9% acumulativo para el nuevo período paritario 2026-2027, además de mejoras en distintos ítems vinculados al ingreso de los trabajadores.
En la agenda también aparecen cuestionamientos sobre la liquidación de haberes, la falta de transparencia en los costos operativos de los buques y las condiciones de seguridad a bordo.
Desde el gremio advierten que estas problemáticas se arrastran desde hace meses y que la falta de respuestas concretas por parte del sector empresario profundiza el malestar. En ese sentido, la asamblea del viernes será clave para definir los pasos a seguir, que podrían incluir medidas de fuerza más contundentes.
Impacto en la actividad pesquera
Aunque la medida no detiene completamente la actividad, sí genera demoras en la salida de embarcaciones y afecta la logística del sector. La flota fresquera, que opera con tiempos ajustados y depende de la continuidad de sus viajes, se ve obligada a reorganizar su cronograma.
Desde el ámbito empresarial, algunos actores manifestaron sorpresa y malestar por la implementación de la medida sin previo aviso, señalando posibles pérdidas económicas y complicaciones operativas.
Un escenario político y productivo en debate
En paralelo al conflicto gremial, se suman discusiones de fondo sobre el futuro de la actividad pesquera. Una de ellas es la posibilidad de transferir permisos de pesca desde buques fresqueros a congeladores, una iniciativa que no convence a sindicatos ni a sectores empresariales.
El exintendente y actual concejal Gustavo Pulti expresó su preocupación por el impacto que podrían tener este tipo de medidas sobre el empleo en tierra, ya afectado por despidos y cierres de plantas. Su intervención apunta a que el Concejo Deliberante fije una posición ante posibles cambios en la estructura productiva del sector.

Imagen: LU9 Radio Mar del Plata
Un conflicto abierto
Por ahora, el escenario sigue abierto. La falta de acuerdo en la paritaria, sumada a los reclamos estructurales del gremio y a las tensiones propias de la industria, configuran un panorama complejo para el puerto de Mar del Plata.
La asamblea del viernes aparece como un punto de inflexión donde se evaluará el estado de la negociación y la posibilidad de profundizar las medidas. Mientras tanto, la actividad continúa con dificultades que afectan a la industria y a los trabajadores.
