La medida alcanza a fármacos para alergias, acidez, dolor e infecciones, además de reforzar fiscalizaciones.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso un cambio en el régimen de comercialización de medicamentos al establecer la condición de venta libre para diez ingredientes farmacéuticos activos, una decisión que impactará en la forma en que millones de personas acceden a tratamientos de uso frecuente. La medida oficializada esta mañana responde a una revisión técnica sobre el perfil de seguridad y eficacia de esos principios activos.
De acuerdo con la disposición, ya no será obligatorio presentar una receta médica para adquirir medicamentos elaborados con esos componentes, siempre que se comercialicen en las concentraciones y presentaciones autorizadas por la autoridad sanitaria.
¿Cuáles son los diez grupos de fármacos?
Trimebutina maleato: 100 mg, en comprimidos o cápsulas de administración oral.
Levocetirizina diclorhidrato: 5 mg y 5 mg/ml, en comprimidos, cápsulas o solución oral.
Fexofenadina clorhidrato: 60 mg, 120 mg y 6 mg/ml, en comprimidos, cápsulas o solución oral.
Dimenhidrinato: 50 mg, en comprimidos o cápsulas de administración oral.
Nafazolina clorhidrato y feniramina maleato: solución oftálmica estéril con una concentración de 0,025% de nafazolina y 0,3% de feniramina.
Olopatadina clorhidrato: solución oftálmica estéril en concentraciones de 0,1% y 0,2%.
Carboximetilcisteína: 5%, en jarabe o solución oral.
Cloruro de aluminio hexahidratado: 20%, en loción de uso tópico.
Carbonato de calcio, tintura de árnica montana y nitrato de plata: asociación en polvo de administración oral o tópica, en las concentraciones detalladas por la ANMAT.
Ivermectina: exclusivamente en concentración de 0,5%, en loción de uso tópico.
¿Qué implica el cambio para los consumidores?
La ANMAT aclaró que la nueva condición alcanza únicamente a los ingredientes farmacéuticos activos incluidos en la disposición y a las especialidades medicinales que cumplan con los requisitos establecidos.

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Además, los productos seguirán comercializándose exclusivamente en farmacias y deberán respetar las condiciones de uso aprobadas por el organismo regulador. Las autoridades sanitarias remarcan que, aunque ya no sea necesaria una receta, la automedicación debe realizarse con responsabilidad y respetando las indicaciones del prospecto o el asesoramiento del farmacéutico.
Esta decisión forma parte de una política orientada a facilitar el acceso a medicamentos considerados seguros para el tratamiento de síntomas leves, una práctica que ya existe en numerosos países con principios activos de amplio uso y bajo riesgo cuando son utilizados correctamente.
Productos prohibidos por irregularidades
Mientras avanzó con la flexibilización para determinados medicamentos, la ANMAT también dispuso en las últimas horas una serie de prohibiciones sobre productos de uso doméstico elaborados por la marca CLEAN LAB.

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La medida alcanza a limpiadores, insecticidas, desinfectantes y aromatizantes, cuya fabricación, comercialización y distribución quedaron prohibidas luego de detectarse irregularidades vinculadas a su registro y habilitación. Según informó el organismo, los productos carecían de la documentación necesaria para garantizar su trazabilidad y cumplir con la normativa vigente.
Recomendaciones de la ANMAT
Ante este tipo de medidas, la ANMAT recordó que los consumidores pueden consultar las alertas sanitarias y verificar si un medicamento o producto domisanitario cuenta con la autorización correspondiente antes de adquirirlo.
En el caso de los medicamentos que ahora pasan a ser de venta libre, el organismo insistió en que el cambio no reemplaza la consulta médica cuando los síntomas persisten, se agravan o requieren un diagnóstico específico. Asimismo, recomendó respetar las dosis indicadas, evitar la automedicación prolongada y mantener los productos fuera del alcance de los niños.
Con estas dos decisiones, la autoridad sanitaria avanzó simultáneamente en dos frentes; por un lado, facilitó el acceso a medicamentos considerados seguros para el tratamiento de afecciones menores y, por otro, reforzó los controles sobre productos que no cumplen con los requisitos exigidos para su comercialización en el país.
