El fallecimiento de su propietario profundizó la incertidumbre sobre la continuidad del establecimiento, que arrastra deudas salariales y una clausura sanitaria desde agosto.
La Clínica Mar del Plata recibió un nuevo golpe tras confirmarse el fallecimiento de Abraham Rabinovich, propietario del establecimiento, que permanece sin pacientes y con más de 80 trabajadores que todavía no tienen certezas sobre su futuro laboral. Por el momento, no hay anuncios concretos sobre las gestiones para resolver su situación administrativa o una eventual reapertura.
La secretaria general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) en Mar del Plata, Lina Guiorzzo, advirtió que los empleados cobraron solamente una parte de sus haberes y continúan sin precisiones sobre cuándo recibirán el dinero adeudado. La clínica, ubicada en la esquina de Alberti y San Luis, tampoco tiene actualmente pacientes internados.
Salarios adeudados y ausencia de autoridades
En una audiencia ante las autoridades laborales, los representantes legales de la institución informaron que trabajan en la regularización de la documentación societaria tras el fallecimiento de Rabinovich. También señalaron que mantuvieron conversaciones con el PAMI por una deuda y con el Ministerio de Salud bonaerense por la clausura vigente. Sin embargo, desde ATSA remarcaron que no recibieron documentación que permita confirmar avances ni explicaciones concretas sobre el pago de los salarios pendientes. “Seguimos como en el primer momento, la clínica está sin pacientes y los compañeros cobraron solo media jornada”, sostuvo Guiorzzo en declaraciones a Radio Brisas.
La situación también genera preocupación por las condiciones en las que permanece el edificio. Según la dirigente sindical, los trabajadores se encuentran en el lugar para custodiar las instalaciones y solicitaron a los representantes legales que dispongan personal de seguridad durante la noche.

Imagen: Infobrisas
La posibilidad de una nueva administración
Según fuentes gremiales, las hijas de Rabinovich estaban al frente de la conducción desde hacía tiempo y había trascendido la posibilidad de que una gerenciadora asumiera la administración del establecimiento. Esa alternativa todavía no se concretó ni fue anunciada formalmente. Tampoco hay precisiones sobre quién quedará a cargo de la institución, cómo se afrontarán las obligaciones pendientes o qué pasos deberían cumplirse para retomar la actividad.
El fallecimiento de Rabinovich, ocurrido el miércoles 21 de octubre, se produjo cuando la clínica ya atravesaba dificultades financieras y un conflicto laboral que había derivado en reclamos por pagos incompletos. Por ahora, los trabajadores siguen sin una respuesta que garantice la continuidad de sus puestos o establezca un cronograma para cancelar la deuda salarial.
Clausurado tras denuncias por falta de atención
El 14 de agosto, la Justicia allanó la Clínica Mar del Plata en el marco de tres denuncias: una por averiguación de causales de muerte y otras dos por presunta falta de atención médica y abandono de persona.
El procedimiento estuvo encabezado por el fiscal Germán Vera Tapia, junto con un médico del Ministerio Público y personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI). Durante el operativo se secuestraron las historias clínicas de los pacientes involucrados para avanzar con las investigaciones.
Días después, el Ministerio de Salud bonaerense confirmó la clausura del sector de internación. La medida respondió a irregularidades vinculadas con la habilitación, la disponibilidad de personal y la distribución de los espacios dentro del establecimiento. Como consecuencia, la clínica quedó impedida de recibir nuevos pacientes.
Las denuncias judiciales se originaron en situaciones de presunta falta de atención y en el fallecimiento de un paciente. La investigación debe determinar las circunstancias de los hechos y las eventuales responsabilidades, sin que corresponda anticipar conclusiones sobre los casos denunciados.

Imagen: El Marplatense
Sin fecha para la reapertura
La deuda salarial, la situación societaria y la clausura sanitaria son tres de los principales puntos pendientes para definir el futuro de la institución. Mientras no haya avances en esas cuestiones, los empleados seguirán sin certezas sobre la continuidad laboral.
Por el momento, no se anunció una fecha para la reapertura ni se confirmó la llegada de una gerenciadora. ATSA reclama respuestas concretas tanto sobre los salarios como sobre las condiciones en las que permanece el establecimiento, mientras aguarda que las gestiones informadas por la empresa se conviertan en medidas verificables.
