Lula obtuvo el 51,76% de los votos, pero Flávio Bolsonaro desconoce el resultado y pedirá anular los comicios. La derrota también repercute en los planes de Milei para 2027.
Luiz Inácio Lula da Silva consiguió un cuarto mandato no consecutivo en Brasil tras imponerse en el balotaje presidencial frente a Flávio Bolsonaro. El candidato derrotado anunció que pedirá la anulación de los comicios y rechazará el resultado.
El mandatario obtuvo el 51,76% de los votos, frente al 48,24% del senador del Partido Liberal (PL). La victoria revirtió el resultado de la primera vuelta, en la que Bolsonaro había alcanzado el 47% y Lula, el 45,1%.
Tras conocerse los resultados, Bolsonaro cuestionó la decisión de extender el horario de votación hasta las 19 y acusó al Tribunal Supremo Federal de modificar las reglas electorales. Además, denunció irregularidades en el proceso y reclamó explicaciones sobre la actuación de los observadores de su partido. “Utilizaremos a nuestro equipo legal y solicitaremos la anulación de estas elecciones”, afirmó el senador. También sostuvo que era imposible reconocer el resultado en esas condiciones.
El candidato también calificó de irregular la decisión del ministro Cristiano Zanin de extender el horario de votación. Según su denuncia, la medida habría alterado las condiciones de la elección y perjudicado sus posibilidades de conseguir votos en determinados estados. “Lo que sucedió hoy no fue normal. Fue inaceptable. Por primera vez en la historia, alguien usa un trazo de pluma para cambiar las reglas del juego”, afirmó Bolsonaro.
Milei, ante un escenario incómodo

Imagen: Página 12
La derrota de Bolsonaro representa un revés político para Javier Milei, quien había respaldado abiertamente su candidatura y celebrado su triunfo en la primera vuelta. El presidente argentino, que apostaba por una victoria del dirigente brasileño, tampoco felicitó a Lula tras su reelección.
Desde el Gobierno argentino analizan las consecuencias del resultado para la relación bilateral y el escenario político local de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Mientras algunos funcionarios consideran que la continuidad de Lula permitirá a Milei mantener su vínculo privilegiado con Donald Trump, otros advierten que el triunfo del líder del Partido de los Trabajadores (PT) podría beneficiar al peronismo argentino.
En la Casa Rosada atribuyen la derrota de Bolsonaro a una combinación de factores económicos, medidas sociales impulsadas durante la campaña y el rechazo que generaron algunas de sus propuestas entre las mujeres y los jóvenes.” El rechazo a Bolsonaro fue muy fuerte”, resumió un funcionario del Gobierno argentino tras conocerse el resultado.
La derrota también expone los límites de la intervención de Milei en campañas electorales extranjeras, ya que el presidente argentino se había involucrado personalmente en la disputa brasileña y respaldado a Bolsonaro cuando todavía no estaba definido el resultado final.
Para algunos analistas, el desenlace constituye una señal negativa para el mandatario argentino, porque el candidato al que apoyó públicamente terminó perdiendo una elección decisiva. No obstante, la continuidad de Lula también mantiene un escenario regional en el que Milei puede reforzar su relación directa con Trump, sin la competencia que habría supuesto un gobierno brasileño ideológicamente más cercano a la Casa Rosada.
¿Cómo revirtió Lula el resultado y cuál es el impacto en 2027?
Una de las claves para comprender la remontada de Lula está en las medidas económicas y sociales que su administración impulsó durante las últimas semanas de campaña. El presidente centró su discurso en la defensa de los derechos sociales, la inversión pública, el empleo y la protección de los sectores de menores ingresos.
Entre las iniciativas más relevantes estuvo el aumento del 15% en el programa Bolsa Família, aplicado durante la semana previa a las elecciones. La asistencia alcanza a casi 50 millones de personas y representó un desembolso adicional de 5.800 millones de reales, equivalentes a unos 1.168 millones de dólares, para el resto del año.
El Gobierno también respaldó créditos públicos a tasas bajas, incentivos fiscales para pequeñas empresas y un programa de refinanciación de deudas destinado a personas de bajos ingresos. El paquete de préstamos y renegociaciones tenía un costo estimado de 3.000 millones de reales para los tres años siguientes.
En materia de precios, la administración eliminó durante 30 días los impuestos federales a la importación y venta de gasolina, con posibilidad de prórroga, y estableció subsidios al diésel para importadores. Ambas medidas implicaban un costo previsto de 5.200 millones de reales, equivalentes a unos 1.047 millones de dólares.
Diez días antes del balotaje, el Congreso aprobó una reducción de la semana de trabajo de 44 a 40 horas, sin disminución salarial. Bolsonaro respaldó la norma durante el tramo final de la campaña, mientras que representantes empresariales alertaron sobre sus posibles efectos en los costos laborales, la inflación y el empleo informal.
Desde su regreso al poder en 2023, la deforestación de la Amazonía cayó un 45%, hasta alcanzar su nivel más bajo en más de una década, según los datos incluidos en los informes sobre su gestión. El contraste con el gobierno de Jair Bolsonaro, durante el cual la deforestación aumentó cerca de un 60%, fue uno de los argumentos utilizados por el oficialismo brasileño.
Una señal para el oficialismo argentino

Imagen: Infobae
El triunfo brasileño también modificó las interpretaciones sobre el rumbo político de América Latina, después de varias victorias de candidatos de derecha y centroderecha en la región, la primera vuelta había alimentado la idea de un avance sostenido de esos sectores. La remontada de Lula obliga a incorporar nuevos matices.
Brasil continuará bajo un gobierno de izquierda y se mantendrá, junto con México, como uno de los principales contrapesos regionales frente a las administraciones conservadoras. El resultado también demuestra que los oficialismos pueden conservar el poder, incluso después de quedar en desventaja en la primera etapa de una elección.
Ese antecedente puede resultar relevante para Milei, que buscará la reelección en Argentina en 2027. La experiencia brasileña muestra que las medidas económicas, las políticas sociales y la capacidad de movilizar a los votantes pueden modificar el escenario electoral entre una primera vuelta y un balotaje.
De todos modos, los analistas advierten que el resultado de Brasil no puede trasladarse automáticamente a la política argentina. Las condiciones económicas, las características de los electorados y las estrategias de campaña son diferentes, aunque la elección brasileña ofrece elementos para estudiar cómo se construyen las mayorías en contextos de polarización.
