La propuesta de Inti Huara busca adaptar el deporte a las necesidades y generar un espacio de inclusión y pertenencia. Sería el primero en la ciudad.
Una iniciativa busca crear en Mar del Plata una escuela de fútbol especialmente destinada a niños, niñas y jóvenes con Trastorno del Espectro Autista (TEA). El proyecto es impulsado por Inti Huara, una organización que nació en Jujuy y que ahora trabaja para desarrollar la primera sede en la ciudad.
La propuesta apunta a que el fútbol funcione como una herramienta para promover la actividad física, la autonomía, la socialización y el desarrollo de distintas habilidades. A diferencia de una actividad deportiva convencional, el espacio estará pensado para adaptarse a las características de cada participante.
A partir de esa experiencia, se comenzó a trabajar en la posibilidad de replicar el proyecto en Mar del Plata, con un equipo integrado por profesores de educación física, acompañantes terapéuticos y voluntarios.
“Hasta el momento, no conozco otra academia de este tipo en la ciudad. Sí existen algunas propuestas deportivas para personas con discapacidad”, explicó Yamila Álvarez, profesional de la salud y referente de la sede local.
Una propuesta que se adapta a cada chico
Uno de los principales objetivos es que los participantes no tengan que adaptarse a una institución ya establecida, sino que sea la escuela la que se ajuste a sus necesidades. Antes de comenzar las actividades, cada familia tendrá una entrevista para conocer sus expectativas, preferencias, potencialidades y aquellas situaciones que puedan generar incomodidad. “Se tienen en cuenta los intereses de la persona que va a participar, es decir, del niño o joven con autismo”, señaló Álvarez.
A partir de esa información se buscará construir un vínculo progresivo entre los profesores, los participantes y sus familias. La intención es generar un ambiente donde puedan sentirse seguros, participar y desarrollar sus habilidades a su propio ritmo. “No es que los chicos se tengan que adaptar a una institución, sino todo lo contrario”, remarcó la referente de la sede marplatense.
La propuesta surgió también a partir de una necesidad que varias familias manifestaron durante los primeros contactos. Según Álvarez, algunas llevan mucho tiempo buscando actividades deportivas en las que sus hijos puedan participar sin sentirse incómodos o quedar excluidos.
¿Cuál es el origen de Inti Huara?

Imagen: TN
La fundación nació en Jujuy a partir de observar la existencia de numerosas terapias individuales, pero la falta de espacios grupales de contención, recreación y encuentro. El fundador del proyecto explicó que la escuela fue pensada como un lugar de pertenencia, donde niños y jóvenes puedan conectarse con otros chicos y compartir actividades en un entorno cuidado.
El trabajo también contempla un acompañamiento cercano de las familias, especialmente durante los primeros meses. La idea es que el vínculo se construya de manera gradual y que cada participante pueda avanzar según sus propios tiempos.
Aunque el fútbol es el eje de la propuesta, el objetivo va más allá de enseñar a jugar. En Jujuy, el deporte se utiliza como una herramienta para trabajar aspectos relacionados con la salud, el movimiento y la socialización. El equipo interdisciplinario trabaja sobre cuestiones como la actividad física, la coordinación, la marcha y la interacción con otros chicos. También se busca favorecer la autonomía y generar hábitos saludables.
Entre los objetivos del proyecto se encuentran combatir el sedentarismo, mejorar el movimiento, estimular la autonomía, fortalecer la confianza personal y favorecer el vínculo con pares. Los avances, según explicaron desde Inti Huara, suelen darse de manera progresiva, pueden comenzar con acciones que parecen simples, como ingresar solo a un entrenamiento después de haberlo hecho siempre acompañado por un adulto, y avanzar hasta poder compartir un pase con un compañero.
La elección del fútbol radica en que se trata de un deporte cercano a la cultura argentina y atractivo para muchos chicos, lo que permite utilizar el interés por la pelota como punto de partida para generar vínculos.
Las Inscripciones están abiertas y buscan voluntarios

Uno de los aspectos que todavía resta definir es la ubicación del espacio donde funcionará la escuela, según Álvarez, esa decisión estará vinculada con la cantidad de personas interesadas en participar.
La iniciativa ya generó expectativas entre las familias que se comunicaron con los impulsores. “Estamos muy entusiasmados con este comienzo y las familias que se comunicaron también nos transmitieron mucha emoción e ilusión por contar con una propuesta así en Mar del Plata”, celebró Álvarez.
Además de las inscripciones para los participantes, la organización mantiene abierta una convocatoria para sumar voluntarios que quieran acompañar los entrenamientos. La colaboración sería una vez por semana, durante una o dos horas, y permitiría ampliar el equipo que estará a cargo de las actividades.
Las familias interesadas en conocer la propuesta pueden comunicarse con Inti Huara a través de su cuenta de Instagram, @inti.huara. La convocatoria también invita a quienes quieran colaborar a “acompañar, motivar y formar parte” del proyecto.
