El entrenador argentino modificaría piezas en el equipo para el duelo de semifinales. Se habla de hasta tres cambios.
La clasificación a las semifinales del Mundial supuso tanta alegría como alivio en la Selección Argentina. El exigente triunfo frente a Suiza en tiempo extra expuso el cansancio de un equipo que ya carga dos partidos de 120 minutos y uno de 90, que dejó tanto desgaste físico como mental. Por eso, Lionel Scaloni analiza modificaciones en la formación titular y busca recuperar frescura en un plantel que llegó al torneo con varios futbolistas entre algodones.
¿Qué variantes analiza el entrenador?
Más allá de los nombres puntuales, Scaloni baraja distintas posibilidades, que incluyen cambios de esquema. Uno de los nombres que aparece es el de Nicolás Otamendi. Su ingreso en el once titular no pondría en riesgo la presencia de “Cuti” Romero y Lisandro Martínez, dos de los mejores jugadores argentinos en el mundial, sino que el cambio sería por un mediocampista, para formar una línea de 3.

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Otro nombre que suena es el de Nicolás González, que fue el primer cambio en todos los encuentros del seleccionado. El ingreso del surgido en Argentinos Juniors podría ser por otro jugador nacido en el “Bicho”, Alexis Mac Allister. Hasta ahora, el mediocampista del Liverpool no ha mostrado grandes rendimientos, y por eso Scaloni podría apostar por el ingreso de González para darle amplitud y velocidad al equipo.
Por último, surge la opción del doble 9, con Lautaro Martínez y Julián Álvarez desde el arranque. Si bien el técnico manifestó que su esquema ideal no incluye dos centrodelanteros, en los tramos decisivos ante Egipto y Suiza tuvo a los dos goleadores en cancha. Eso sí, esta modificación es la más improbable y sería una sorpresa verlos en el once titular a ambos, pero no sería algo descartado por el cuerpo técnico.
El desgaste, una explicación al rendimiento
Tras la clasificación, Scaloni también se refirió al nivel que vienen mostrando algunos de sus dirigidos, varios de los cuales estuvieron lejos del rendimiento habitual durante el torneo. El técnico recordó que varios futbolistas llegaron a la Copa del Mundo sin haber completado una preparación ideal debido a molestias físicas, lesiones recientes o una fuerte carga de partidos con sus clubes. Esa situación, explicó, condicionó el rendimiento individual y obligó al cuerpo técnico a administrar esfuerzos desde el comienzo de la competencia.
La explicación ayuda a entender por qué algunos habituales titulares se mostraron imprecisos con la pelota, sin la explosión física que los caracteriza y con dificultades para sostener la intensidad durante todo el partido. Aun así, Scaloni destacó que el grupo logró sobreponerse a esas dificultades para instalarse entre los cuatro mejores del certamen.
“Es un partido de fútbol”
Lejos de alimentar el clima previo a una semifinal con enorme carga histórica, Scaloni optó por bajar el tono de la previa y evitó considerar a alguno de los dos equipos como candidato.
El entrenador sostuvo que este tipo de encuentros se definen por pequeños detalles y remarcó que Inglaterra cuenta con futbolistas de jerarquía capaces de marcar diferencias en cualquier momento. También resaltó que Argentina deberá mantener la concentración durante todo el partido si pretende acceder a una nueva final mundialista.
Al igual que Bilardo hace 42 años, Scaloni mostró un mensaje público que separa a la historia extrafutbolística del partido entre Argentina e Inglaterra del miércoles. De todas maneras, tanto los hinchas como los protagonistas toman la rivalidad con Inglaterra como un aditivo para buscar el pase a la final.
Una semifinal para dar un paso adelante
Más allá de las dudas futbolísticas, Argentina llega con la confianza que otorga haber superado momentos adversos durante el torneo. La victoria ajustada frente a Suiza volvió a dejar dudas desde el funcionamiento, pero renovó el optimismo de un equipo que sin jugar bien logra ganar de una u otra manera.

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Del otro lado estará una Inglaterra que también fue creciendo con el correr de la competencia y que tiene uno de los mejores planteles del mundo. Scaloni todavía no confirmó la formación, pero las próximas prácticas serán decisivas para definir el once que intentará meterse en la final. Con variantes en estudio, jugadores que buscan recuperar su mejor nivel y un rival de máxima jerarquía, la Selección afrontará uno de los partidos más trascendentes del siglo.
