El proyecto sumó cambios impulsados por la oposición para garantizar que el Estado mantenga su responsabilidad principal.
El Concejo Deliberante de Mar del Plata comenzó a analizar un proyecto de ordenanza que propone la creación de un programa oficial de padrinazgo y madrinazgo destinado a fortalecer los dispositivos municipales de Niñez y Adolescencia.
La iniciativa fue presentada por la concejala Gabriela Azcoitía, del bloque UCR-Nuevos Aires, y obtuvo avances recientes en la comisión de Salud tras incorporar modificaciones impulsadas por sectores de la oposición.
La propuesta busca promover la participación de empresas, organizaciones y particulares mediante aportes destinados a obras de mantenimiento, refacción, equipamiento, provisión de insumos y prestación de servicios en los espacios dependientes de la Secretaría de Desarrollo Social.
Actualmente, el municipio cuenta con diez dispositivos de niñez, entre hogares convivenciales, casas de abrigo y casas del niño, que albergan a decenas de niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
¿Cuál es el rol del Estado municipal?
Uno de los principales cambios incorporados al proyecto apunta a dejar establecido que el programa tendrá un carácter “complementario y adicional a las obligaciones propias del Estado municipal”.
De esta manera, se busca evitar que los aportes privados sustituyan las responsabilidades que corresponden al gobierno local en materia de protección y promoción de los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Además, se incorporó una cláusula que establece que ninguna contribución privada podrá justificar la reducción, sustitución o compensación de partidas presupuestarias destinadas al mantenimiento, infraestructura, equipamiento o funcionamiento de los dispositivos municipales.
La modificación fue impulsada por sectores de la oposición, especialmente Acción Marplatense, que planteó la necesidad de reforzar la responsabilidad estatal en espacios destinados a la protección de menores que, por distintas circunstancias, no pueden permanecer en sus entornos familiares.
Planificación y necesidades priorizadas

Imagen: Qué Digital
Otra de las modificaciones relevantes establece que todas las intervenciones, obras o aportes deberán responder a necesidades previamente identificadas y priorizadas por el municipio mediante criterios técnicos objetivos.
Para ello, la Secretaría de Desarrollo Social deberá elaborar anualmente un “Plan de Necesidades Priorizadas”, donde se detallarán las principales demandas de cada uno de los dispositivos de niñez. El objetivo es garantizar que los recursos aportados por padrinos o madrinas se destinen a resolver problemáticas concretas y no dependan exclusivamente de decisiones particulares.
Según explicó Azcoitía al presentar la iniciativa en febrero, el programa busca fortalecer el sistema de protección local a través de una articulación público-privada que permita mejorar las condiciones edilicias y los recursos disponibles para la atención de niños y adolescentes.
Beneficios fiscales con límites
El proyecto contempla exenciones o reducciones de determinadas tasas municipales para quienes realicen aportes económicos, materiales o de servicios.
Sin embargo, tras las modificaciones incorporadas, se estableció que dichos beneficios no podrán superar el valor económico efectivamente acreditado de la contribución realizada. Asimismo, quedó expresamente prohibido otorgar exenciones totales sobre tasas vinculadas al funcionamiento habitual de la actividad económica de quienes actúen como padrinos o madrinas.
A pesar de estos cambios, algunos sectores políticos, entre ellos Unión por la Patria, mantienen cuestionamientos sobre la conveniencia de compensar aportes privados mediante beneficios tributarios, por lo que no se descartan nuevas modificaciones durante el tratamiento legislativo.
Protección de la identidad de niños y adolescentes

Imagen: Gobierno de Mendoza
Entre las nuevas disposiciones se prohíbe la utilización de imágenes, relatos personales o datos identificatorios de menores con fines publicitarios o promocionales. Además, no podrán desarrollarse campañas comerciales asociadas al padrinazgo ni instalarse carteles publicitarios o identificaciones de marcas dentro de los dispositivos de niñez.
Estas medidas buscan evitar cualquier tipo de exposición o utilización comercial de los menores beneficiarios del programa, garantizando el respeto a los principios establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la legislación nacional vigente.
El proyecto también prevé la creación de un Registro Municipal de Padrinazgo que será de acceso público. Allí deberán publicarse los convenios firmados, la valuación económica de los aportes realizados, los beneficios fiscales otorgados, los estados de avance de cada intervención y las actas de recepción técnica correspondientes.
La incorporación de este registro responde a pedidos de mayor transparencia en la gestión de los programas de padrinazgo y permitirá a la ciudadanía conocer en detalle cómo se implementan los acuerdos entre el municipio y los aportantes privados.
