El Concejo Deliberante plantea la flexibilización de la actividad en bares. La oposición pide una consulta pública entre vecinos que ponen resistencia al proyecto.
El debate por la nocturnidad volvió al Concejo Deliberante de Mar del Plata y reactivó una discusión con antecedentes sensibles para la ciudad. El proyecto impulsado por el oficialismo para flexibilizar la actividad en bares y restaurantes (permitiendo DJ, baile y espectáculos hasta las 4 de la mañana) encontró una rápida respuesta de sectores vecinales, que advierten sobre el riesgo de volver a escenarios de conflicto como los que históricamente atravesó la zona de Alem.
Mientras desde el oficialismo defienden la iniciativa como una actualización capaz de estimular el consumo y la inversión, vecinos y parte de la oposición piden cautela y controles claros antes de avanzar con cambios que podrían impactar en áreas residenciales.
Vecinos en alerta: “No volver a tropezar con las mismas piedras”
El rechazo más visible proviene de vecinos de Playa Grande y el corredor de Alem, donde la convivencia entre actividad nocturna y vida residencial fue durante años muy controvertida.

Imagen: AHORA Mar del Plata
En el inicio del tratamiento legislativo, la discusión giró justamente sobre ese antecedente. Desde distintos sectores se planteó que ampliar horarios y habilitar nuevas modalidades de entretenimiento sin diferenciar zonas podría reabrir conflictos por ruidos, tránsito, descontrol y alteración del descanso.
El interrogante central es quién controlará el cumplimiento de la norma en cuanto a límites sonoros y fiscalización. Además, aparece como un interrogante la compatibilidad entre actividad económica y entorno residencial.
Los vecinos de las zonas que están en discusión no consideran capaces a las autoridades de cumplir con los límites estipulados. También recalcaron que no se trata únicamente de un cambio comercial sino de una posible afectación directa sobre la calidad de vida cotidiana de los barrios.
El oficialismo defiende la flexibilización
Desde el PRO, en cambio, sostienen que la iniciativa busca modernizar una regulación que consideran desactualizada. El concejal Fernando Muro defendió el proyecto al señalar que la ordenanza vigente quedó atrás frente a nuevas modalidades de consumo, entretenimiento y experiencias gastronómicas.
Según esa mirada, la normativa actual funciona como una barrera para la inversión y dificulta el desarrollo de propuestas comerciales que hoy forman parte de la oferta gastronómica en numerosas ciudades. Permitir DJ, performances y formatos más flexibles podría fortalecer el sector e incentivar el consumo.
Sin embargo, incluso desde espacios que reconocen la necesidad de revisar las reglas actuales aparecieron advertencias. El concejal Gustavo Pulti planteó que hay una gran diferencia entre promover inversiones y avanzar contra la armonía urbana, y propuso abrir una instancia de consulta pública con vecinos de las zonas potencialmente afectadas.
¿Qué propone el proyecto?
La iniciativa oficialista propone modificar la ordenanza 14.000, que regula los espectáculos públicos en locales gastronómicos, clubes y centros culturales. Entre los cambios centrales figura la incorporación de DJ y “disciplinas escénicas” como actividades habilitables mediante autorización complementaria. También se plantea permitir el baile espontáneo del público, actualmente restringido por la normativa vigente.
Otro punto clave es que hoy los espectáculos en locales gastronómicos pueden desarrollarse hasta las 2 de la madrugada, mientras que el proyecto busca ampliar ese límite hasta las 4 AM.

Imagen: Infobae
Entre la flexibilización y los reclamos vecinales
La discusión recién comienza, pero ya dejó expuesto un conflicto sobre cómo equilibrar desarrollo gastronómico, inversión y entretenimiento sin deteriorar la convivencia urbana.
Para el oficialismo, flexibilizar la norma implica adaptar la ciudad a nuevas dinámicas de consumo. Para los vecinos, en cambio, el debate pasa por evitar que una búsqueda de mayor actividad económica termine profundizando sobre problemas que ya son recurrentes en Mar del Plata.
