Organizaciones y voluntarios alertan por el aumento sostenido de personas que viven en la calle y requieren asistencia diaria. Es un 20% mayor que el año pasado.
Según advirtió el padre Hernán David, la cantidad de personas que viven a la intemperie creció un 20% respecto del año pasado, una situación que se refleja en distintos barrios de la ciudad y que, aseguran, también se replica a nivel nacional.
La problemática social se profundiza y preocupa cada vez más
“El incremento es algo que se ve. Es una situación que vemos clara en la ciudad, pero lamentablemente la vemos en todos lados”, expresó el padre Hernán David en declaraciones a Canal 8.
El Padre sostuvo que detrás de esta problemática existe un deterioro social profundo que empuja cada vez a más personas a perder acceso a una vivienda, trabajo estable y redes de contención. Además, señaló que el consumo problemático y las adicciones agravan el escenario y vuelven mucho más complejo cualquier intento de acompañamiento o recuperación. “Nosotros trabajamos mucho el tema de adicciones y la calle porque desestructuran totalmente a la persona. Es un trabajo muy complejo el que hay que llevar adelante”, afirmó.
La preocupación se profundizó luego del fallecimiento de una persona en situación de calle ocurrido este jueves en Mar del Plata, hecho que volvió a poner el foco sobre las condiciones extremas que enfrentan quienes viven a la intemperie, especialmente en medio de las bajas temperaturas.
¿Quién impulsó el censo de personas en situación de calle?

Imagen: La Capital de Mar del Plata
Frente al crecimiento de la problemática, la Secretaría de Desarrollo Social del municipio decidió avanzar con un censo específico para conocer con mayor precisión cuántas personas viven en situación de calle y cuáles son sus necesidades más urgentes.
La iniciativa surgió a partir de los pedidos realizados por la Mesa de Diálogo por la Dignidad de las Periferias, integrada por organizaciones sociales, parroquias y sectores vinculados a la asistencia comunitaria.
El relevamiento incluyó recorridas en distintos sectores de la ciudad y buscó obtener información sobre la cantidad de personas afectadas y sobre sus condiciones de salud, situaciones de discapacidad, edad y demandas específicas.
Desde el municipio explicaron que participaron distintas áreas de Desarrollo Social para poder abordar la problemática de manera integral. A su vez, la concejal Valeria Crespo había solicitado información actualizada sobre el crecimiento de las personas en situación de calle y las respuestas estatales frente al escenario.
Diversas organizaciones sociales y organismos de derechos humanos denunciaron en los últimos años situaciones de maltrato y violencia contra personas en situación de vulnerabilidad durante operativos realizados en distintos puntos de la ciudad.
Cada vez más jóvenes terminan viviendo en la calle
Uno de los indicadores más visibles del agravamiento social es el fuerte aumento en la demanda alimentaria. Voluntarios de “La Noche de la Caridad”, que recorren diariamente distintos barrios de Mar del Plata, aseguraron que la cantidad de viandas entregadas prácticamente se duplicó en pocos meses.
“Antes del verano entregábamos 100 viandas por día. Después de la temporada pasamos a 160 y hoy ya son 170”, explicó Lucas, integrante de los operativos solidarios que parten desde la parroquia Cristo Resucitado.
Según detalló, el perfil de las personas que viven en la calle también cambió en los últimos años. Mientras antes predominaban adultos mayores, actualmente crece la presencia de jóvenes de entre 20 y 40 años que no logran sostener un alquiler, conseguir empleo estable o cubrir gastos básicos de alimentación.
Muchas de las personas asistidas llegaron a Mar del Plata buscando oportunidades laborales durante la temporada de verano y terminaron viviendo en la calle tras no poder afrontar los costos diarios, otras directamente quedaron excluidas del sistema económico y social producto de la crisis.
Los voluntarios también expresaron preocupación por los episodios de violencia denunciados por personas que viven en la vía pública. Según relataron, muchas temen perder las pocas pertenencias que poseen o sufrir agresiones durante los operativos de control. “Nos preguntan constantemente qué hacen con sus cosas, porque muchas veces les tiran colchones, frazadas o ropa que para ellos significa pasar la noche”, dijo Lucas.
La demanda excede los refugios disponibles

Imagen: Cazador de Noticias
Desde la Mesa de Diálogo por la Dignidad de las Periferias remarcaron que una de las prioridades inmediatas es ampliar la capacidad de alojamiento para personas en situación de calle.
Actualmente, dispositivos como el Hogar Nazaret reciben decenas de personas cada noche, aunque desde las organizaciones aseguran que la demanda supera ampliamente los espacios disponibles.
“El objetivo es atender lo urgente, que es cómo ampliamos el número de plazas para alojar a gente en situación de calle. Pero también generar políticas públicas para abordar esta problemática”, concluyó el padre Hernán David.
Mientras tanto, organizaciones comunitarias, parroquias y voluntarios continúan sosteniendo diariamente la asistencia alimentaria y el acompañamiento social, aunque advierten que cada vez cuentan con menos recursos y necesitan más colaboración para responder a una problemática que no deja de crecer.
