La inflación de abril bajó al 2,6% y frenó una racha de diez meses en alza.

Según el INDEC, esta fue la cifra más baja del año, y la primera que decreció a nivel intermensual desde junio de 2025.

La inflación de abril de 2026 fue del 2,6% y marcó un quiebre en la dinámica de precios que venía registrando la economía argentina. Según informó el INDEC, se trató de la primera desaceleración intermensual luego de diez meses consecutivos de aumentos y del índice más bajo desde noviembre de 2025. Con este dato, el IPC acumuló un 12,3% en el primer cuatrimestre y un 32,4% interanual.  

El presidente Javier Milei celebró rápidamente el resultado en redes sociales y dijo que la inflación “retoma el sendero decreciente”, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que se trata del registro más bajo en cinco meses. Sin embargo, distintos analistas remarcaron que el acumulado anual ya superó la meta inflacionaria prevista por el oficialismo para todo 2026, que era del 10,1% en el Presupuesto nacional.  

Transporte y tarifas, entre los rubros que más presionaron

El principal motor de las subas en abril volvió a estar vinculado a los precios regulados. El rubro Transporte encabezó los aumentos con una variación del 4,4%, impulsado por el incremento de combustibles y por los ajustes en tarifas de colectivos y trenes. La continuidad del conflicto en Irán y el sostenimiento del petróleo por encima de los 100 dólares también impactaron sobre los costos logísticos y energéticos.  

Imagen: Diario Hoy

Detrás se ubicaron Educación, con un alza del 4,2%, y Comunicaciones, que subió 4,1%. También tuvieron aumentos significativos los servicios públicos, que avanzaron 3,5% en medio de nuevos reajustes tarifarios.  

En contraste, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas mostró una suba del 1,5%, muy por debajo del promedio general. Esa desaceleración fue clave para moderar el índice global, dado que se trata del componente con mayor peso dentro de la canasta del IPC.  

La polémica por el índice que el Gobierno decidió postergar

Aunque el dato oficial fue celebrado por el Ejecutivo, en las últimas horas volvió a instalarse la discusión sobre la metodología utilizada por el INDEC para medir la inflación. El debate se profundizó luego de conocerse que el nuevo IPC, cuya implementación fue suspendida por decisión oficial, habría arrojado un resultado superior para abril.  

La actualización del índice contemplaba cambios en la canasta de consumo y en las consideraciones utilizadas para calcular el IPC, tomando como referencia hábitos de gasto más recientes de los hogares argentinos. El nuevo esquema otorgaba mayor peso relativo a servicios como vivienda, tarifas, comunicaciones y transporte, rubros que en los últimos meses mostraron aumentos superiores al promedio.  

La decisión del Gobierno de postergar esa actualización derivó en la salida de Marco Lavagna de la conducción del INDEC a comienzos de este año. Según trascendió, existían diferencias internas sobre el momento adecuado para aplicar la nueva metodología. Desde el Ministerio de Economía argumentaron que un cambio en medio del proceso de desaceleración inflacionaria podría generar interpretaciones erróneas sobre la evolución real de los precios.  

Imagen: Ámbito Financiero

Según estimaciones, si el IPC actualizado hubiese entrado en vigencia en abril, la inflación habría resultado algunas décimas más alta que el 2,6% oficial. La diferencia se explicaría principalmente por el mayor impacto que el nuevo índice asigna a los servicios regulados y a los gastos vinculados a vivienda y transporte.  

Mientras tanto, el debate sobre la calidad de las estadísticas públicas reapareció en la discusión económica argentina, mientras que la inflación, pese a la reciente baja, sigue siendo una de las principales preocupaciones tanto del gobierno como de los argentinos.