En Mar del Plata cayeron un 2,6% las ventas en abril.

El informe de la UCIP mostró una nueva caída en las ventas y reflejó la preocupación de los comerciantes por la falta de consumo.

Según un relevamiento realizado por el Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE) de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), las operaciones en unidades físicas cayeron un 2,6% interanual en distintos centros comerciales de la ciudad.

Desde la entidad señalaron que los datos ratifican un escenario de consumo retraído y una demanda cada vez más selectiva. “El indicador más representativo de la actividad comercial es el volumen vendido. Cuando cae el volumen, se enfría la actividad cotidiana. La caída en unidades refleja con claridad un consumo más contenido y una economía donde los hogares priorizan lo esencial”, sostuvo el presidente de la UCIP, Blas Taladrid

La caída registrada en abril se suma a una serie de relevamientos negativos que la entidad viene difundiendo desde principios de 2024 y que se mantuvieron durante todo 2025 y lo que va de 2026. Enero, febrero y marzo ya habían mostrado retrocesos en las ventas, incluso durante períodos donde históricamente el movimiento comercial solía fortalecerse, como Semana Santa o los fines de semana largos.

Los comerciantes ya no tienen expectativas 

El 39,1% de los empresarios consultados calificó la rentabilidad de abril como “regular”, mientras que un 26,5% aseguró que fue “mala” y otro 14,1% directamente la definió como “pésima”. Apenas el 20,3% consideró que el margen entre ingresos y gastos resultó bueno.

Las expectativas tampoco muestran señales de optimismo ya que siete de cada diez comerciantes creen que las ventas permanecerán estancadas durante los próximos seis meses, mientras que el 27% estima que podrían empeorar. Solo un 3,2% considera posible una mejora en el nivel de actividad.

En paralelo, el 46% de los entrevistados afirmó que la situación actual de su negocio empeoró respecto al mismo período del año anterior. Apenas la mitad sostuvo que el escenario se mantiene sin modificaciones significativas.

La falta de confianza también impacta en las decisiones. El 77,8% de los comerciantes aseguró que no considera que este sea un momento adecuado para invertir en sus empresas, mientras que un 9,5% reconoció que analiza posibles reducciones de personal.

“Necesitamos recomponer el poder de compra y sostener condiciones para que las PyMes puedan mantener la actividad y el empleo”, expresó Taladrid.

Juan B. Justo, entre las zonas más afectadas

Imagen: La Capital de Mar del Plata

Según los datos difundidos por la entidad, el tramo comprendido entre Buenos Aires y Alem registra un 15,68% de comercios cerrados. La situación también aparece como crítica en 12 de Octubre, con un 14,38% de locales vacíos; Talcahuano, con 12,5%; y Alberti, entre Córdoba y Olavarría, con 11,74%. En contraste, corredores como Güemes, San Juan, Alem y el microcentro presentan porcentajes menores de cierres, aunque igualmente afectados por la retracción económica.

“Los datos son claros y no admiten lecturas complacientes: el comercio sigue funcionando, pero hay corredores donde la situación es crítica y exige decisiones inmediatas”, afirmó Taladrid.

Desde la UCIP advierten que las zonas menos vinculadas al turismo masivo son las que muestran mayores dificultades para sostener la actividad. La pérdida de poder adquisitivo, el crecimiento del comercio electrónico y la apertura de importaciones aparecen como algunos de los factores que explican el deterioro del sector.

Inseguridad, cierres anticipados y menos circulación

Imagen: Qué Digital

Durante los últimos meses, numerosos locales de zonas como el microcentro, Güemes, Constitución y Juan B. Justo comenzaron a reducir horarios de atención y cerrar más temprano como una medida preventiva frente al aumento de robos, vandalismo y hechos violentos.

La postal nocturna de los centros comerciales cambió drásticamente. Calles que históricamente mantenían actividad hasta altas horas hoy aparecen semivacías y con persianas bajas antes de la noche.

El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Guillermo Bianchi, explicó que la decisión responde a una combinación de factores: caída en las ventas, incremento de costos operativos y temor creciente entre comerciantes y trabajadores. “Cuando cae la tarde y empieza la noche ya se ven los comercios cerrados”, sostuvo.

Desde el gremio reconocieron además que existen conversaciones con la UCIP para coordinar horarios de apertura y cierre y evitar sectores completamente aislados durante la noche. En paralelo, los comerciantes comenzaron a reforzar medidas de seguridad con cámaras, rejas, alarmas y botones antipánico. Sin embargo, muchos aseguran que las inversiones privadas no alcanzan frente a la falta de prevención estatal y menor presencia policial.

Algunos sectores incluso hablan de un “microcentro bajo asedio”, con robos reiterados y episodios violentos que llevaron a varios comerciantes a evaluar cierres definitivos o traslados hacia zonas más seguras y con mayor circulación.

La baja del consumo debido al bajo poder adquisitivo es una realidad, a eso se suma la obligación que sienten los negocios por cerrar antes para resguardar su seguridad y su fuente de ingreso. Mientras tanto, en el horizonte, no se ve ninguna señal de que la situación pueda revertirse a corto o mediano plazo.