Tras cinco meses sin recibir partidas presupuestarias, los hospitales reclaman una deuda cercana a los $80.000 millones y alertan por un “riesgo inminente”.
Los hospitales universitarios de la Universidad de Buenos Aires atraviesan una de las crisis más graves de las últimas décadas. Directores médicos de los seis centros de salud de la institución advirtieron que, de no recibir los fondos adeudados por el Gobierno nacional, sólo podrán sostener su funcionamiento durante aproximadamente 45 días más.
Los hospitales de la UBA, que incluyen el Hospital de Clínicas, el Instituto Roffo, el Lanari, el Vaccarezza, el Hospital Odontológico y el Hospital Escuela de Veterinaria, atienden a más de 700 mil personas al año.
Además, cumplen un rol fundamental en la formación de miles de estudiantes de grado y posgrado, así como en la investigación médica. La crisis actual, advierten, pone en riesgo la atención sanitaria y el futuro del sistema de salud argentino.
La advertencia fue realizada durante una conferencia de prensa en el Hospital de Clínicas “José de San Martín”, donde las autoridades expusieron el impacto directo de la falta de financiamiento en la atención médica, la formación profesional y la investigación científica.
Un cuatrimestre sin fondos y una deuda millonaria
El reclamo central apunta a una deuda acumulada de aproximadamente 80 mil millones de pesos, de los cuales una cuarta parte debió haberse ejecutado entre enero y abril. Sin embargo, las autoridades aseguran que los hospitales están funcionando sin financiamiento estatal.
“Estamos hoy a 5 de mayo y todavía no se ha hecho el depósito correspondiente. Llevamos un cuatrimestre entero sin ver un solo peso”, explicó el doctor Norberto Lafos, director del Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari.
Ante este escenario, los hospitales debieron recurrir a medidas de emergencia para sostener la actividad. Entre ellas, el retraso en el pago a proveedores, la reducción de servicios, la dependencia de donaciones y el uso restringido de los ingresos provenientes de obras sociales o prepagas, destinados exclusivamente a gastos urgentes como insumos y medicamentos.
La falta de previsibilidad presupuestaria también impacta en la gestión cotidiana. Los insumos médicos, en su mayoría dolarizados, aumentan constantemente, lo que agrava aún más la situación financiera de los hospitales.
Funcionamiento reducido en los hospitales de la UBA

Imagen: Clarin
El Hospital de Clínicas, uno de los principales centros de la red, opera actualmente al 50% de su capacidad. El doctor Marcelo Melo, su director, explicó que la falta de presupuesto impide internar pacientes y avanzar con cirugías programadas. Además, advirtió que la continuidad de la atención depende en gran medida de la buena voluntad de proveedores que siguen entregando insumos pese a la acumulación de deudas.
“Un hospital que no puede comprar oxígeno compromete directamente la atención. Nuestra responsabilidad empieza a transformarse en irresponsabilidad”, sostuvo Melo.
La situación también afecta áreas clave como la limpieza, la seguridad, la compra de medicamentos y el pago a profesionales esenciales como anestesistas, lo que limita aún más la capacidad operativa.
Salarios atrasados y crisis laboral
A la falta de financiamiento operativo se suma una profunda crisis salarial. Según los directores, existe un retraso superior al 50% en los ingresos del personal de salud.
El 70% u 80% de los trabajadores de los hospitales universitarios perciben salarios por debajo de la línea de pobreza. Los médicos residentes, con dedicación exclusiva, cobran alrededor de $1.500.000, mientras que enfermeros, administrativos y personal de limpieza perciben ingresos aún menores.
Marcha federal universitaria: el reclamo a las calles

Imagen: ElDiarioAR
La Universidad de Buenos Aires convocó a la 4° Marcha Federal Universitaria para el próximo 12 de mayo, en conjunto con el Consejo Interuniversitario Nacional, el Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina.
La movilización tiene como eje principal el reclamo por la implementación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795 y la actualización de las partidas presupuestarias destinadas a la educación, la ciencia y la salud.
Las autoridades universitarias también exigen el cumplimiento de los fallos judiciales que ordenan la aplicación de dicha ley, actualmente cuestionados por el Poder Ejecutivo a través de recursos legales.
Desde la UBA sostienen que el financiamiento de la educación pública es una responsabilidad indelegable del Estado y remarcan que las movilizaciones masivas reflejan un amplio consenso social en defensa del sistema universitario.
