La CGT irá a la Justicia contra la reforma laboral y marchará a Tribunales.

La central obrera se movilizará el lunes a Tribunales para presentar un amparo y evitará adherir a la huelga de 36 horas convocada por gremios combativos.

La Confederación General del Trabajo resolvió presentar un amparo judicial contra la reforma laboral y movilizar el lunes a Plaza Lavalle, frente al Palacio de Tribunales, en lugar de adherir al paro de 36 horas convocado por otros sectores sindicales.

La decisión fue adoptada en una reunión ampliada de la mesa chica realizada en la sede de UPCN, donde la CGT definió priorizar la vía judicial ante la inminente sanción de la ley en el Senado.

Según explicaron sus dirigentes, el planteo apuntará a declarar la inconstitucionalidad de artículos que, consideran, afectan derechos individuales y colectivos de los trabajadores.

Reforma laboral: una estrategia judicial ante la sanción 

Convencida de que la reforma será aprobada, la conducción de la CGT optó por no convocar a un paro general ni movilizar masivamente al Congreso durante la sesión.

En cambio, el lunes acompañará la presentación judicial con una movilización acotada a dirigentes y delegados sindicales, replicando la modalidad utilizada en diciembre de 2023 cuando impugnó el DNU 70/23.

La central sostiene que existen puntos del proyecto que alteran la representación gremial y modifican condiciones laborales históricas, por lo que buscará que la Justicia revise la constitucionalidad de la norma una vez sancionada.

Tensiones internas y críticas al ala moderada 

Imagen: El Litoral

La postura de no adherir al paro de 36 horas generó fuertes diferencias dentro del movimiento obrero y expuso la interna entre el ala moderada y los sectores más combativos de la CGT. Mientras la conducción priorizó la vía judicial y descartó una medida de fuerza inmediata, otros dirigentes reclamaron profundizar el plan de lucha.

Juan Carlos Schmid y Omar Maturano insistieron en avanzar con paros por actividad e incluso convocar al Comité Central Confederal para debatir una estrategia más amplia. Sin embargo, el triunvirato sostuvo que una huelga general sin respaldo político suficiente podría debilitar a la central.

Desde el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) cuestionaron la decisión y advirtieron que la falta de una convocatoria masiva “desmoviliza” a las bases. También remarcaron que, más allá de la instancia judicial, continuarán con el paro y la movilización al Congreso en defensa de los derechos laborales.

El tratamiento de la reforma laboral estuvo atravesado por movilizaciones, protestas y paros sectoriales desde que el Gobierno envió el proyecto al Congreso.

En diciembre pasado, la CGT ya había marchado contra la iniciativa y luego activó contactos con legisladores y gobernadores para intentar frenar su avance, aunque sin el resultado esperado.

Las modificaciones introducidas en Diputados obligaron a un nuevo paso por el Senado, donde el oficialismo buscará convertirla en ley en la sesión prevista para este viernes a las 11 am.

Otro debate que busca ser ley: reforma penal juvenil 

Imagen: Página 12

En la misma sesión, el Senado tratará el Régimen Penal Juvenil, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados.

El proyecto propone, entre otros puntos, bajar la edad de punibilidad a los 14 años, lo que también generó debate y posiciones encontradas entre oficialismo y oposición.

De esta manera, la Cámara alta discutirá dos iniciativas de alto impacto político y social: la reforma laboral y la reforma penal juvenil, en una jornada que anticipa fuertes cruces tanto dentro del recinto como en las calles.

Además, el clima de tensión política podría trasladarse a las provincias, donde distintos gremios evalúan replicar protestas y asambleas informativas mientras esperan el resultado de la votación en el Senado y la eventual promulgación.