Empresarios alertan por la caída del consumo y la rentabilidad mientras que desde Provincia ofrecen créditos para sostener el empleo.
El sector gastronómico y hotelero de Mar del Plata atraviesa una de sus etapas más complejas en los últimos años. Empresarios advierten que el invierno será “durísimo” en términos de rentabilidad, con cierres de locales casi a diario.
La situación se expuso durante una reunión entre referentes del sector y autoridades del gobierno bonaerense, realizada en la ciudad. Allí participaron la subsecretaria de Turismo de la provincia, Soledad Martínez, y el director de Desarrollo Productivo, Fernando Pistola, quienes presentaron una línea de créditos destinada a apuntalar la actividad.
Empresarios como Gabriela Librandi y Leandro Cuffaro coincidieron en que el panorama es crítico. “Hay cierres todos los días con un rubro asfixiado”, advirtió Cuffaro, mientras que Librandi remarcó la necesidad de invertir para diferenciarse en un mercado afectado por la competencia informal.
El problema, según el sector, responde a una combinación de factores como la caída del poder adquisitivo, la eliminación de subsidios, los altos costos de servicios y una menor actividad económica general. Este escenario impacta directamente en la sostenibilidad de los negocios y en el empleo.
Créditos y preocupación por el empleo

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Ante este escenario, el gobierno bonaerense impulsa líneas de crédito a través de la banca pública para sostener la actividad y evitar cierres masivos. Desde la Provincia, Martínez expresó su preocupación por el impacto social de la crisis: “Cada lugar que cierra son familias que pierden su empleo”.
Además, subrayó que la caída del turismo está directamente vinculada con la falta de ingresos en la población. “La gente no tiene plata en el bolsillo, y sin plata no se mueve”, afirmó la funcionaria, al tiempo que destacó la necesidad de medidas para sostener el sector.
Mientras tanto, empresarios advierten que, sin cambios estructurales y mayor apoyo, muchos negocios no lograrán atravesar el invierno. La combinación de menos turistas, menor consumo y altos costos configura un panorama que pone en riesgo la continuidad de una de las principales actividades económicas de la ciudad.
El peor verano de la historia

Imagen: Infobae
Los datos de la temporada 2025/2026 anticipaban el escenario actual. Mar del Plata recibió 3.141.472 turistas entre diciembre y febrero, lo que significó una caída del 3,7% respecto al año anterior, es decir, 122 mil visitantes menos.
Además, la ocupación promedio fue del 50,7%, uno de los niveles más bajos desde la pandemia. Enero, el mes más fuerte, registró una baja interanual del 7,1%, consolidando un retroceso sostenido durante los tres meses del verano.
Si se amplía la comparación, la caída es aún más significativa: hubo un 9% menos de turistas que en 2024 y un 13,5% menos que en 2023, el pico de la última década. Este descenso afectó tanto a la llegada de visitantes como al nivel de consumo.
Los fines de semana largos tampoco ayudaron
Los últimos fines de semana largos confirmaron que la gente viaja, pero gasta menos. Durante Semana Santa arribaron cerca de 131.000 turistas, pero el consumo fue limitado y no logró dinamizar la economía local. Factores como el clima, la cercanía con otros feriados y, sobre todo, la pérdida del poder adquisitivo condicionaron el gasto.
En el fin de semana por el Día de la Memoria, llegaron 251.000 visitantes (un 9% más que el año anterior), pero el impacto económico volvió a ser moderado.
Incluso en el último feriado XXL, con un crecimiento del 38,6% en la llegada de turistas y una ocupación hotelera del 44,2%, las ventas cayeron un 1,6% interanual. Solo el 34,7% de los comerciantes alcanzó sus expectativas, lo que evidencia una desconexión entre afluencia y consumo.
El momento económico para ciertos rubros emblemáticos de la ciudad es crítico. La ayuda que implementaría la Provincia es un parche que, si no se resuelve la situación de fondo, no va a durar por mucho tiempo.
