El proyecto despertó fuertes cuestionamientos por su impacto ambiental y por un cambio del paisaje que muchos consideran ajeno a la identidad de Mar del Plata.
La instalación de un nuevo emprendimiento privado en la Unidad Turística Fiscal Punta Cantera II reavivó el malestar de vecinos de Mar del Plata, que expresaron su rechazo ante lo que consideran otro avance comercial sobre la costa.
Las críticas apuntan al impacto ambiental, la alteración del paisaje y la pérdida de sectores de uso público en una zona históricamente disfrutada por la comunidad.
Según reflejó La Capital, tras conocerse el montaje de cabañas a metros del mar, cientos de usuarios manifestaron su repudio en redes sociales. En los comentarios se repitió una misma idea: el desarrollo prioriza el negocio por sobre la identidad costera y vuelve a intervenir un espacio natural importante para el marplatense.
Punta Cantera II: “Arruinan el paisaje y sacan espacios públicos”

Imagen: Qué Digital
De acuerdo a los testimonios publicados por La Capital, muchos vecinos lamentaron la transformación del lugar. “No les alcanza con llenar las playas de carpas, ahora también plantaron esos gigantes”, escribió una usuaria. Otros señalaron que el alambrado y las estructuras modificaron por completo una curva emblemática del sector.
También se recordó que allí funcionaba una playa pública con una bajada cómoda y accesible. “Sacaron espacio público para hacer esos bungalows”, expresaron varios lectores, mientras que otros denunciaron la eliminación de una parada de colectivos y la reducción de áreas libres frente al mar.
La desconfianza en los controles municipales
El impacto ambiental fue otro de los ejes del rechazo. Vecinos manifestaron su preocupación por el manejo de efluentes cloacales y cuestionaron la falta de certezas sobre los controles. “¿Dónde van las cloacas? ¿Quién controla el impacto de los desperdicios?”, se preguntó uno de los usuarios citados por el medio.
Otros comentarios apuntaron directamente contra los estudios de impacto ambiental. “El impacto ambiental nunca está calculado” y “si hay informes, siempre están arreglados”, fueron algunas de las frases que reflejaron la desconfianza hacia los mecanismos de control y fiscalización.
¿Qué se quiere hacer en Punta Cantera II?

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El emprendimiento se ubica en Punta Mogotes, cuya concesión fue otorgada en 2017 a la firma Eve Inversiones y Proyectos SA. Tras varios cambios en el proyecto original, actualmente se avanza con la instalación de 12 cabañas modulares industrializadas de uno y dos ambientes y otras 10 habitaciones tipo hoteleras.
El plan de obras aprobado contempla una inversión de 675 millones de pesos y un plazo de ejecución de 24 meses, con finalización prevista para noviembre de 2026. Desde la empresa aseguran que las estructuras son desmontables y que no generarían alteraciones significativas en el paisaje costero.
El proyecto fue sometido a una consulta pública ambiental cuyo plazo concluyó en agosto, aunque aún se espera la emisión de la Declaración de Impacto Ambiental. Pese a ello, las obras ya están en marcha, una situación que volvió a generar cuestionamientos entre vecinos.
Un patrón que se repite en la costa marplatense
El caso de Punta Cantera II no es un hecho aislado. En los últimos meses, otros proyectos generaron conflictos similares en distintos puntos de la ciudad. El balneario Luna Roja, en Playa Bonita, derivó en una denuncia penal contra el Ejecutivo municipal por presuntas irregularidades ambientales.
A esto se suma el reciente freno judicial al proyecto gastronómico y a la destilería en el predio del Faro de la Memoria, tras los reclamos de organismos de Derechos Humanos. Para muchos vecinos, estos antecedentes refuerzan una preocupación común: emprendimientos que avanzan sobre espacios sensibles, mientras el debate ambiental y social llega cuando ya es demasiado tarde.
