Recortes de hasta un 40% en las residencias afectan al Inareps y hospitales nacionales.

Residentes denuncian menos cupos para 2027, despidos recientes y mayor precarización laboral en el sistema público.

La Asamblea Nacional de Residentes de la Salud denunció un recorte de hasta el 40% en los cupos para nuevas residencias de hospitales nacionales previstas para 2027. La medida, atribuida al gobierno de Javier Milei, impactaría de lleno en instituciones claves como el Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (Inareps), en Mar del Plata.

El ajuste impacta sobre un sistema de residencias que buscaba ser fortalecido por la emergencia sanitaria. Sin embargo, según advirtieron, este eslabón central de la salud pública continúa deteriorándose, con menos ingresos de profesionales y despidos recientes.

De acuerdo a un comunicado de la Asamblea, el recorte ya tiene expresiones concretas: el cierre total de la residencia interdisciplinaria de salud mental del Hospital Bonaparte, la eliminación de 70 cupos en el Hospital Posadas y la reducción de al menos 4 cargos en el Inareps.

Además, no descartan que otras residencias, como algunas que funcionan en la ANMAT, también puedan ser alcanzadas por el ajuste en los próximos meses.

Recortes en salud: impacto en la formación y la atención 

Desde el Inareps, residentes confirmaron que inicialmente se les había informado que los cupos se mantendrían, pero los datos oficiales publicados posteriormente evidenciaron los recortes de cara al próximo examen de ingreso, previsto para mediados de 2026.

Según explicaron, el ajuste no es aleatorio sino que afecta principalmente a residencias “no médicas”, como kinesiología, terapia ocupacional, psicología, trabajo social o fonoaudiología, áreas consideradas fundamentales en el abordaje integral de la salud.

“Son un montón de puestos de trabajo que se pierden y que impactan en la atención, más aún en un contexto donde las problemáticas sociales y de salud mental son urgentes”, señalaron.

En esa línea, desde la Asamblea remarcaron que la reducción de residentes implica menos tiempo por paciente, mayores demoras y una menor capacidad de respuesta del sistema sanitario.

Precarización y formaciones laborales 

Imagen: Qué Digital

Las residencias constituyen una etapa clave en la formación de profesionales de la salud, quienes trabajan dentro del sistema muchas veces bajo modalidades precarias, como becas sin estabilidad ni derechos laborales plenos.

Se estima que cerca del 50% de la atención en el sistema sanitario nacional es sostenida por residentes, lo que dimensiona el impacto del recorte tanto en la formación como en la atención cotidiana.

En el caso del Inareps, además, muchos residentes provienen de otras provincias y deben sostenerse económicamente en Mar del Plata con salarios bajos, sin posibilidad de tener otro empleo debido a las condiciones de exclusividad que exige el sistema.

Despidos, contactos y denuncias

Imagen: Tiempo Argentino

El conflicto se profundizó a fines de marzo con nuevos despidos en el Inareps. Dos trabajadores con más de una década de antigüedad fueron notificados de que sus contratos precarios no serían renovados después del 31 de marzo. Según denunciaron, las renovaciones eran cada tres meses, lo que generaba una situación de incertidumbre permanente y falta de previsibilidad laboral.

En uno de los casos, se trata de una trabajadora que había testificado en causas judiciales internas, por lo que no descartan que la decisión esté vinculada a represalias, además del ajuste general.

“Hasta en casos de personas con mucha antigüedad, uno no sabe hasta cuándo va a tener el trabajo. Y cuando no te renuevan, te quedás sin nada: sin indemnización, sin seguro de desempleo, sin absolutamente nada”, expresó una de las afectadas.

Ante este escenario, se esperaba la intervención del sindicato ATE para intentar revertir los despidos, mientras trabajadores advirtieron que podrían abrirse nuevos sumarios como forma de “disciplinamiento” interno.

El conflicto en el Inareps se suma así a una serie de tensiones en hospitales nacionales, donde el recorte de residencias, la precarización laboral y los despidos configuran un panorama crítico para el presente y futuro de la salud pública.