El intendente Guillermo Montenegro prohibió la circulación de buses con fines turísticos o recreativos para disminuir el movimiento de personas y desalentar la afluencia de turismo en Mar del Plata, en el marco de la actual situación de emergencia sanitaria declarada en la ciudad ante la irrupción del coronavirus.
El decreto, que rige desde ayer y hasta el 31 de marzo, detalla -en el artículo primero- que la prohibición abarca “la circulación del servicio de excursión urbana, suburbana, interurbana, acuática, ya sea con fines turísticos, recreativos, culturales, educativos o religiosos, en todo el ámbito del Partido de General Pueyrredon, tanto para los que salgan o ingresen al mismo”.
De esta manera, el gobierno municipal extrema las medidas preventivas que fue anunciando en los últimos días para presevar la salud de los marplatenses. “La evolución de la situación epidemiológica exige que se adopten medidas rápidas, eficaces y urgentes, que preserven las cuestiones de sanidad de la población”, indicaron desde el Ejecutivo en uno de los considerandos de la medida.
Asimismo, el decreto consignó algunas modificaciones a la dinámica de funcionamiento que deberá ejecutarse hasta fin de mes en los locales que comercialicen alimentos y productos de limpieza y en entidades bancarias, financiares o de cobranza.
