Presupuesto 2026: la oposición rechaza el cobro del alumbrado en la factura de luz.

Desde Unión por la Patria advierten que el cargo podría sumar más de $7 mil mensuales y agravar tarifas ya elevadas.

En el Concejo Deliberante, la oposición salió a marcar su postura contra el Presupuesto 2026 presentado por el intendente Agustín Neme, con fuertes críticas a la creación de una nueva tasa de alumbrado público que pasará a cobrarse dentro de la factura de la luz. 

Desde el bloque de Unión por la Patria sostienen que la medida implicará un impacto directo en el bolsillo de los vecinos en un contexto económico que no viene siendo fácil.

El cuestionamiento apunta al traslado del componente del alumbrado público que hasta ahora formaba parte de la Tasa de Servicios Urbanos (TSU) y que el gobierno municipal decidió retirar para generar un cobro independiente a través de las facturas emitidas por la empresa EDEA y cooperativas eléctricas. 

Desde el bloque que preside la concejala Mariana Cuesta aseguraron que la medida constituye la creación de un nuevo tributo. “Crean una nueva tasa para meterle la mano en el bolsillo a los marplatenses”, señalaron, y compararon la decisión con políticas aplicadas en gestiones anteriores.

Críticas al traslado del alumbrado público

Imagen: La Capital Mar del Plata

La principal objeción de la oposición radica en el impacto económico que podría generar el nuevo esquema de cobro. Según advirtieron, el componente agregado en la factura eléctrica podría significar aumentos superiores a los $7 mil mensuales en muchos hogares.

El bloque opositor sostuvo que ese incremento se suma a tarifas energéticas que ya consideran difíciles de afrontar para miles de familias. En ese sentido, alertaron que la medida no implica un beneficio visible en términos de servicios, sino un cambio en la forma de recaudación municipal.

Además, cuestionaron que la decisión se conozca luego de que el presupuesto municipal fue presentado luego de cuatro prórrogas, lo que, según remarcaron, limitó el análisis previo por parte de los concejales y vecinos.

La continuidad de la tasa vial y el aumento de tributos 

Otro de los ejes de cuestionamiento es la permanencia de la tasa vial, que Unión por la Patria ya había pedido derogar semanas atrás. Desde el espacio señalaron que Mar del Plata mantiene uno de los gravámenes más altos de la provincia pese al estado de las calles.

También rechazaron el anuncio oficial que sostiene que el incremento promedio de tasas será del 11% durante 2026. Desde la oposición indicaron que el cálculo no contempla futuros ajustes por inflación, cuya modalidad y periodicidad todavía no fueron explicadas en detalle por el Ejecutivo municipal.

En esa línea, aseguraron que el esquema podría implicar aumentos acumulativos que superen ampliamente el porcentaje anunciado oficialmente, generando incertidumbre en los contribuyentes.

Dudas sobre la TSU y el riesgo de carga 

Uno de los interrogantes que surgió tras conocerse la modificación es qué ocurrirá con la TSU, que ya fue aprobada para todo el año 2026 con el alumbrado público incluido dentro de su estructura.

La oposición advirtió que todavía no está claro si la eliminación de ese componente implicará una reducción automática del valor de la tasa municipal. La falta de precisiones genera preocupación entre contribuyentes que temen afrontar una doble carga tributaria.

Según remarcan, la falta de comunicación oficial sobre cómo se compensará ese traslado alimenta la incertidumbre y fortalece la sospecha de que el cambio podría traducirse en un aumento general de la presión fiscal.

Suba de tarifas energéticas y quita de subsidios 

El debate se da en paralelo a un escenario nacional marcado por incrementos en los servicios públicos. Durante febrero comenzaron a aplicarse nuevos ajustes tarifarios que, en muchos casos, superan el ritmo de la inflación mensual.

Uno de los cambios centrales es la implementación del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que modifica el esquema de asistencia estatal y establece que el monto final a pagar dependerá del consumo y la situación económica del usuario.

Según estimaciones oficiales, cerca del 35% de los usuarios pagará facturas promedio inferiores a los $22 mil, aunque especialistas advierten que esos valores pueden variar considerablemente según el nivel de consumo. En hogares con mayor demanda energética, las boletas podrían elevarse notablemente.

Distintos sectores advierten que el nuevo esquema podría transformarse en otro golpe al bolsillo en un momento donde los ingresos pierden contra el aumento de los servicios. Mientras el Municipio sostiene que se trata de una reorganización tributaria, desde la oposición alertan que el cambio podría representar más presión fiscal sin mejoras visibles para la ciudad.