Mientras se espera por la definición del Presupuesto 2026 de la empresa, el directorio volvió a ordenar una suba a sus servicios.
La empresa Obras Sanitarias Sociedad de Estado (OSSE) aplicará un nuevo incremento del 3,5% en las cuotas de marzo y abril. La actualización impactará en las facturas de agua y cloacas que abonan los usuarios residenciales, comerciales e industriales del partido de General Pueyrredon y se suma a una serie de ajustes periódicos que se vienen implementando bajo el esquema de actualización automática.
El aumento fue dispuesto por el directorio de la empresa basado en el mecanismo de cálculo denominado “Coeficiente C”, una fórmula que contempla la variación de distintos costos, entre ellos salarios, insumos y precios mayoristas.
Si bien el porcentaje no es especialmente alto en comparación con otros incrementos recientes, la reiteración representa un nuevo impacto para los usuarios.
Facturas de OSSE: ¿cómo quedan las tarifas?

Imagen: OSSE
Con la suba del 3,5%, las boletas de los próximos bimestres reflejarán un nuevo ajuste acumulativo sobre los valores ya actualizados en enero y febrero. De acuerdo con los cuadros tarifarios difundidos, en el caso de la tarifa fija residencial los importes volverán a incrementarse, mientras que en el sistema medido el impacto dependerá del consumo registrado.
Cada categoría verá reflejado el porcentaje adicional sobre el valor vigente. Para muchos hogares, esto significa que el gasto en servicios esenciales continúa creciendo por encima de la evolución de los ingresos.
El esquema de actualizaciones bimestrales ya había sido incorporado en ejercicios anteriores, con subas que oscilaron entre el 4% y el 5% en distintos períodos. De este modo, el 3,5% anunciado para marzo y abril mantiene la misma modalidad de incrementos periódicos atados al incremento de los costos.
A la espera de la Justicia por el 142% de 2024
En paralelo a este nuevo aumento, OSSE continúa a la espera de una definición judicial clave. La empresa apeló el fallo que anuló el incremento del 142% aplicado a comienzos de 2024, al considerar que no se había cumplido con la realización de una audiencia pública previa.
La sentencia de primera instancia declaró ilegítima aquella suba y ordenó retrotraer los valores tarifarios al esquema anterior, además de establecer que los montos cobrados de más deberían ser acreditados a los usuarios en futuras facturas. Sin embargo, la resolución no se encuentra firme, ya que fue apelada por la empresa y el expediente ahora está en revisión.
Si la nulidad quedara confirmada, el impacto económico sería significativo para la empresa, que debería compensar los importes facturados bajo ese esquema.
Ajustes recurrentes y salarios rezagados

Imagen: Infobae
El nuevo incremento vuelve a poner sobre la mesa un debate que se repite: la sostenibilidad financiera de los servicios públicos frente a la capacidad de pago de los usuarios. En los últimos años, las tarifas de distintos servicios (agua, energía, transporte) han experimentado actualizaciones frecuentes, muchas veces bajo mecanismos automáticos.
Para los vecinos, la acumulación de subas configura un escenario difícil. Con salarios que en varios sectores no aumentan acorde a la inflación y la presión impositiva en aumento, cada ajuste, por más pequeño que parezca en términos porcentuales, se siente en la economía del hogar.
El aumento del 3,5% dispuesto por OSSE se da en una dinámica más amplia de incrementos recurrentes. La discusión de fondo continúa siendo cómo equilibrar el financiamiento de un servicio esencial con la realidad económica de los usuarios, especialmente cuando todavía está pendiente la resolución judicial sobre uno de los mayores aumentos aplicados en los últimos años.
