Los hoteles de Chapadmalal en la mira del privado: Scioli pasó de negar la venta a avalarla.

El secretario de Turismo evitó confirmar el destino del complejo, pero respaldó inversiones privadas mientras el programa social quedó paralizado.

El secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, volvió a referirse al futuro de la Unidad Turística de Chapadmalal y dejó señales alineadas con la política del gobierno nacional de impulsar la participación privada en el complejo. Las declaraciones fueron durante su visita por el aniversario 152 de la ciudad y la entrega de los Premios Estrella de Mar.

Consultado sobre el cierre del complejo durante la temporada de verano 2026, Scioli evitó dar precisiones concretas, pero afirmó que “lo que viene va a ser muy bueno a partir de la inversión privada”. Sus declaraciones contrastan con su postura de 2024, cuando había negado que existiera un plan para cerrar o privatizar los hoteles.

Actualmente, las nueve unidades hoteleras del histórico complejo permanecen sin funcionamiento y los programas de turismo social, que permitían el acceso a vacaciones a sectores de menores recursos, quedaron desarticulados.

Complejo de Chapadmalal: el traspaso a la AABE

El cierre del complejo se produjo luego de que el propio Scioli firmara en abril de 2025 una declaración de “innecesariedad” sobre las unidades turísticas de Chapadmalal y Embalse, en Córdoba. La medida habilitó su traspaso a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).

Desde el Gobierno nacional confirmaron que el organismo será el encargado de avanzar con un proceso de licitación para concesionar el uso del complejo o incluso venderlo. Según indicaron fuentes oficiales, el esquema será definido por la Agencia una vez completada la transferencia administrativa.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró la medida y habló abiertamente de la posibilidad de transferir los complejos a un “operador idóneo”. En la Secretaría de Turismo, en tanto, señalaron que la iniciativa permitiría generar empleo, aunque aclararon que la cantidad de puestos dependerá de las inversiones privadas que se concreten.

Actualmente, el complejo funciona con un plantel mínimo de trabajadores, dedicado a tareas de mantenimiento y seguridad, mientras se espera el avance del nuevo esquema de gestión.

Daniel Scioli y su contradicción en el discurso 

Imagen: Infobae

Las declaraciones recientes de Scioli se contraponen con su postura pública anterior. En mayo de 2024, el funcionario había desmentido categóricamente cualquier plan de privatización.

“Son todas mentiras. No va a pasar de ninguna manera, pero sí le vamos a dar sustentabilidad social y económica”, había sostenido en ese momento, cuando ya existían advertencias sobre el posible cierre del complejo.

Sin embargo, meses después, su firma permitió el traspaso de los hoteles a la AABE, una decisión que derivó en el cese de las actividades y en la paralización de los programas sociales vinculados al turismo.

Durante la temporada 2025, el Gobierno ya había reducido la oferta del complejo y sólo funcionaron dos de los nueve hoteles, con fuertes aumentos tarifarios y obras inconclusas que habían sido impulsadas en la gestión anterior.

¿El fin del turismo social?

La Unidad Turística de Chapadmalal fue durante décadas uno de los pilares del turismo social en Argentina. El complejo permitía que familias trabajadoras, jubilados, estudiantes y organizaciones sociales pudieran acceder a vacaciones a costos accesibles, con servicios integrales incluidos.

Los hoteles ofrecían estadías con pensión completa, acceso al mar, actividades deportivas, espectáculos culturales, asistencia médica permanente y propuestas recreativas para niños y adultos. Además, el sistema permitía organizar contingentes y garantizar cupos para distintos sectores sociales.

El funcionamiento del complejo implicaba una lógica de inclusión turística, que permitía a muchas personas conocer el mar por primera vez. Con el cierre del complejo y la eventual concesión a privados, ese modelo corre riesgo de desaparecer. Distintos sectores advierten que la privatización podría transformar los hoteles en establecimientos comerciales tradicionales, con tarifas inaccesibles para gran parte de la población.

Obras inconclusas y proyectos que quedaron paralizados 

Imagen: MardelPlata.com

Antes del cambio de orientación política, el Estado nacional había impulsado un plan de recuperación integral de las unidades turísticas. Las obras incluían refacciones estructurales, modernización de instalaciones eléctricas, mejoras de accesibilidad y reacondicionamiento de hoteles que llevaban décadas cerrados.

Incluso se proyectaba la reapertura del hotel 3, clausurado desde la década del noventa, con financiamiento internacional. Ese proceso quedó interrumpido tras el cambio de administración.

El complejo también contaba con proyectos para ampliar su uso durante todo el año, incluyendo eventos masivos, encuentros de excombatientes de Malvinas y programas específicos para jubilados y jóvenes.

A comienzos de 2025, las tarifas del programa de turismo social en Chapadmalal oscilaron entre aproximadamente $21.000 y $44.400 por día y por persona, según la categoría del hotel y el tipo de pensión. 

Aun con aumentos que rondaron el 700% respecto al año anterior, los costos seguían siendo considerablemente más bajos que los del mercado privado en la zona, donde alojamientos turísticos pueden superar ampliamente los $97.000 por noche y alcanzar valores varias veces superiores en temporada alta. 

Los argumentos del Gobierno

Imagen: La Capital de Mar del Plata

Desde el Gobierno nacional sostienen que el complejo generaba pérdidas económicas millonarias y que la administración estatal resultaba inviable. Según datos difundidos por la gestión actual, el déficit anual habría superado los 10 millones de dólares en años anteriores.

La Federación Empresaria Hotelera Gastronómica Argentina respaldó la decisión de retirar al Estado de la actividad hotelera. La entidad sostuvo que la administración pública generaba competencia desleal frente al sector privado.

Para el Gobierno, el nuevo esquema permitiría atraer inversiones, modernizar la infraestructura y generar empleo en la región. Sin embargo, todavía no se difundieron detalles concretos sobre cómo se garantizaría el acceso social al turismo dentro del futuro modelo.

Qué pasará con otros espacios del complejo

Dentro del proceso de reestructuración, algunos sectores del predio no serán incluidos en la eventual privatización. La Residencia Presidencial de Chapadmalal continuará bajo control estatal, mientras que los objetos del Museo Eva Perón serán trasladados a la Quinta de San Vicente para su preservación.