El aumento combina una actualización por inflación y un adicional por una tasa que no se cobró en abril según pudo saber Qué digital.
A poco más de dos meses de su implementación en las facturas de electricidad, la tasa por alumbrado público comenzó a llegar con un aumento del 22% a los usuarios de Mar del Plata. La suba empezó a reflejarse en las boletas de EDEA sin que el gobierno municipal realizara un anuncio oficial.
El incremento se explica por dos conceptos, por un lado, una actualización bimestral del 5,86% correspondiente a la inflación. Por otro, un adicional destinado a recuperar en seis cuotas la tasa que no se cobró durante abril por demoras en la implementación del nuevo sistema.
El aumento ya aparece en las facturas
La nueva modalidad comenzó a verse hacia fines de mayo en las facturas de la Empresa Distribuidora de Energía Atlántica (EDEA), bajo el concepto “Ley 10.740”. La tasa dejó de formar parte de la Tasa de Servicios Urbanos (TSU) y pasó a cobrarse directamente a través de las facturas de electricidad. El esquema también alcanza a las cooperativas eléctricas que prestan el servicio en distintos sectores de la ciudad. De esta manera, el pago del alumbrado público comenzó a llegar separado de la TSU.
Según una comparación de distintas boletas realizada por Qué digital, un usuario que anteriormente abonaba $3.500 por contar con hasta tres luminarias en poste ahora debe pagar $4.288. En tanto, quienes pagaban $6.000 por hasta tres luces en columna comenzaron a recibir cargos de $7.351,68. En otro de los casos analizados, una tasa de $6.400 por cuatro luminarias pasó a $7.841,80.
Sin embargo, los valores completos de la tasa no fueron publicados oficialmente por el Municipio pese a que la propia reglamentación establecía cómo debían comunicarse las actualizaciones.
El Municipio no publicó los nuevos valores

Imagen: Info Brisas
Cuando el intendente Agustín Neme reglamentó la nueva tasa a principios de mayo, el decreto estableció que los aumentos serían difundidos mediante una disposición del Administrador General de la Agencia de Recaudación Municipal y publicados en el sitio web del Municipio. Esa publicación no se concretó y los contribuyentes comenzaron a recibir facturas con nuevos importes sin contar previamente con una explicación oficial sobre cuánto iban a pagar ni cómo se había determinado cada monto.
Finalmente, tras insistentes consultas de Qué digital, desde el gobierno municipal explicaron el mecanismo utilizado para determinar el incremento. La explicación oficial señala que el 5,86% corresponde a la actualización bimestral por inflación. A ese porcentaje se le sumó el recupero de la tasa correspondiente a abril, que no había sido cobrada cuando comenzó a implementarse el nuevo sistema.
Desde el Municipio sostuvieron que durante abril la tasa no llegó a cobrarse debido a demoras en la puesta en marcha de los acuerdos con las empresas eléctricas. Para evitar que ese importe se trasladara de una sola vez a los usuarios, se decidió dividirlo en seis cuotas iguales. Así, el adicional comenzó a incorporarse a las facturas actuales y continuará apareciendo hasta completar el recupero.
Por ejemplo, una persona cuya tasa era de $6.400 comenzó a pagar el importe actualizado por inflación y, además, unos $1.066 correspondientes a la primera de las seis cuotas del monto que no se cobró en abril.
Según explicaron desde el gobierno, una vez canceladas esas seis cuotas, el importe volverá a reflejar únicamente la tarifa base vigente, sin ese adicional.
¿Cómo se actualizará la tasa en adelante?

Imagen: La Capital de Mar del Plata
La reglamentación también estableció un mecanismo de actualización bimestral vinculado al Índice de Precios al Consumidor (IPC). La particularidad es que cada actualización toma como referencia determinados meses de inflación y se calcula sobre la base fijada en diciembre del año anterior.
El esquema establece que desde el 1° de enero se aplica la variación del IPC de agosto acumulado; desde el 1° de marzo, la correspondiente a octubre; y desde el 1° de mayo, la de diciembre. A partir del 1° de julio se toma la variación del IPC de febrero acumulado. Luego, desde el 1° de septiembre, se aplicará la correspondiente a abril y, desde el 1° de noviembre, la de junio. De esta manera, el monto de la tasa no queda congelado, sino que se actualiza durante el año siguiendo el mecanismo previsto en la reglamentación municipal.
Las exenciones siguen sin trasladarse a la nueva tasa
Desde la oposición se impulsaron proyectos para que las exenciones se mantengan con la nueva modalidad de cobro y para incorporar a otros sectores que consideran que deberían quedar exceptuados. Entre los casos planteados aparecen jubilados y pensionados que cumplen con los requisitos para acceder a una exención, personas con discapacidad alcanzadas por beneficios municipales, entidades de bien público, clubes e instituciones sociales, sociedades de fomento y excombatientes de Malvinas. También se busca contemplar a otros contribuyentes que actualmente cuentan con beneficios fiscales dentro de la TSU.
Uno de los casos que más cuestionamientos generó es el de las entidades de bien público y los veteranos de Malvinas. Históricamente, esos sectores estaban exceptuados de pagar el componente de alumbrado incluido en la TSU. Con el nuevo sistema, comenzaron a recibir el cargo directamente en las facturas de electricidad, pese a que los beneficios que tenían anteriormente no fueron trasladados de manera automática a la nueva modalidad.
A esto se suma que la TSU no disminuyó su importe pese a que el componente correspondiente al alumbrado público dejó de cobrarse a través de esa tasa y pasó a las facturas de electricidad. La gente paga, nadie explica qué está pagando; la modalidad del Ejecutivo Municipal.
