¿Existen los extraterrestres? Trump ordena desclasificar archivos sobre OVNIs.

El mandatario estadounidense puso manos a la obra tras las declaraciones del ex presidente Barack Obama, que indicaban la posible existencia de vida en otras partes del universo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la desclasificación de archivos gubernamentales vinculados a objetos voladores no identificados (OVNIs), también denominados fenómenos aéreos no identificados (UAP), y a posibles investigaciones sobre vida extraterrestre. La medida, anunciada sorpresivamente esta semana, insta al Departamento de Defensa y a otras agencias federales a revisar y publicar documentación hasta ahora reservada.

Según explicó el máximo mandatario estadounidense, la decisión responde al “enorme interés público” en torno al tema y busca aportar transparencia. Aunque no se detalló el alcance total de la apertura, la orden podría convertirse en uno de los movimientos más amplios de acceso a información oficial sobre OVNIs en la historia reciente del país.

El fenómeno ha sido objeto de reportes militares en los últimos años, pero sin confirmaciones de origen extraterrestre. La expectativa ahora gira en torno a qué tipo de material saldrá a la luz y si aportará pruebas concluyentes o simplemente ampliará el archivo histórico de observaciones aéreas sin explicación definitiva.

¿Qué fue lo que dijo Obama sobre los OVNIs?

Imagen: Yahoo noticias

La iniciativa se da en medio de una controversia con el expresidente Barack Obama. Días antes, Obama había señalado en una entrevista que considera probable la existencia de vida en otras partes del universo. Trump interpretó esas declaraciones como una insinuación basada en información clasificada y lo acusó de haber revelado datos sensibles.

De todas maneras, Obama aclaró posteriormente que sus palabras se apoyan en cálculos estadísticos y en la inmensidad del cosmos, no en evidencia secreta obtenida durante su mandato. Además, subrayó que durante su presidencia no tuvo acceso a pruebas de contacto con civilizaciones extraterrestres.

El exmandatario insistió en que, aunque la probabilidad de vida fuera de la Tierra es alta desde el punto de vista científico, eso no implica que haya visitas ni comunicación con nuestro planeta. La aclaración buscó enfriar la polémica y separar la especulación política del análisis científico.

La ciencia y los límites del contacto

Imagen: Unidiversidad

El debate político coincide con estudios científicos que intentan responder a una pregunta clásica: si el universo es tan vasto, ¿por qué no hemos sido contactados? Está duda está en el centro de la llamada Paradoja de Fermi, que plantea la aparente contradicción entre la alta probabilidad de vida extraterrestre y la ausencia de evidencia directa.

Investigaciones recientes citadas por National Geographic sostienen que, aun si existieran civilizaciones avanzadas, el contacto podría tardar al menos 400 años en producirse. Las razones son principalmente físicas: las enormes distancias entre estrellas, las limitaciones de la velocidad de la luz y el corto tiempo durante el cual la humanidad ha emitido señales detectables al espacio.

Las ondas de radio terrestres han viajado poco más de un siglo luz en todas direcciones, lo que representa una fracción ínfima de la galaxia. Si otras civilizaciones estuvieran fuera de ese radio, todavía no habrían tenido oportunidad de detectar nuestra presencia.

Vida extraterrestre: entre la expectativa y la cautela

La decisión de Trump vuelve a colocar el tema extraterrestre en el centro de la agenda pública, en un tópico que abarca política, transparencia institucional y ciencia. Mientras algunos esperan revelaciones impactantes, la comunidad científica mantiene una postura prudente que afirma que hasta ahora no existe evidencia verificable de visitas alienígenas.

La posible desclasificación de archivos podría aportar contexto histórico y datos técnicos, pero no necesariamente respuestas definitivas. La pregunta sobre si estamos solos en el universo continúa abierta, y su resolución, según los expertos, probablemente dependa más de la investigación astronómica que de los archivos gubernamentales.