Mar del Plata vive una temporada peor que la de 2025.

El discurso instalado por el Gobierno es el de una temporada como pocas veces vista en el último tiempo, pero los datos oficiales no dicen lo mismo.

Mientras desde el Gobierno nacional se habló de una temporada “muy fuerte”, los números oficiales del turismo marplatense muestran una postal muy distinta: menos visitantes, estadías más cortas y consumo en retroceso. Las cifras contradicen el optimismo oficial y vuelven a poner en debate el impacto real de la situación económica en las vacaciones.

El verano 2026 avanza en Mar del Plata con datos que no acompañan el discurso oficial. Según el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURYC), entre el 1 de diciembre de 2025 y el 15 de enero de 2026 la ciudad recibió 1.399.007 visitantes, lo que representa una caída interanual del 4,6% respecto del mismo período del año anterior.

¿Qué pasa realmente con la temporada en Mar del Plata?

Imagen: Perfil

El dato local se suma a otros indicadores que refuerzan la tendencia. Desde la provincia de Buenos Aires ya se había advertido una baja del 2,9% en el flujo turístico, mientras que la empresa estatal AUBASA informó una reducción del 7,2% en la circulación de vehículos hacia la Costa Atlántica durante la primera quincena de enero.

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) también aportó señales de alerta: en Mar del Plata, la ocupación hotelera promedio rondó el 60%, con estadías que no superan las cuatro noches, una combinación que impacta de lleno en el consumo diario. A escala provincial, el flujo turístico fue de 3,6 millones de personas, casi 100 mil menos que en la misma quincena de 2025.

El relato oficial vs. los números oficiales

Imagen: La Capital Mar del Plata

Este escenario contrasta con las declaraciones del secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, quien a comienzos de enero habló de un “gran movimiento turístico” en el país, enmarcado en el rumbo económico del presidente Javier Milei. Sin embargo, los números duros parecen ir en sentido contrario.

Desde el gobierno bonaerense, el ministro de Producción Augusto Costa fue tajante al cruzar esa lectura: aseguró que hay menos turistas, que vacacionan menos días y con menor capacidad de gasto. Incluso, sostuvo que el consumo turístico cayó un 21% en los destinos de la provincia.

Con datos municipales, provinciales y privados alineados, Mar del Plata se convierte en un caso testigo de una temporada que, lejos del entusiasmo oficial, expone un verano más austero, marcado por la cautela y el ajuste en el bolsillo de quienes todavía pueden viajar.