El SIMAPE presentó un amparo contra la reforma laboral de Milei por recorte de derechos.

El gremio marítimo cuestiona la ley por limitar huelgas, modificar convenios y excluir a embarcados de la LCT. Buscan que se declare inconstitucional.

El Sindicato Marítimo de Pescadores (SIMAPE) presentó un amparo ante la Justicia Federal contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La acción busca que se declare la inconstitucionalidad de varios artículos de la Ley de Modernización Laboral.

La presentación fue encabezada por el secretario general del gremio, Pablo Trueba, en representación de los trabajadores del sector. El planteo apunta a cambios que, según sostienen, afectan derechos laborales básicos de los marineros.

Reforma laboral: los tres puntos del conflicto 

El SIMAPE cuestionó tres ejes centrales de la reforma. En primer lugar, la exclusión del personal embarcado de la Ley de Contrato de Trabajo, lo que implicaría, según el gremio, un retroceso de décadas en materia de derechos laborales.

“Nos sacan de la ley laboral general y nos llevan a un esquema mucho más viejo”, advirtió Trueba. Según explicó, esto dejaría a los trabajadores bajo contratos por viaje, sin estabilidad, indemnización ni cobertura adecuada.

Además, el sindicato denunció cambios en el régimen de convenios colectivos, especialmente la eliminación de la ultraactividad. Esto permitiría suspender acuerdos vigentes y forzar su renegociación, lo que consideran una intromisión en la autonomía sindical.

Otro de los puntos más criticados es la regulación del derecho a huelga mediante la figura de “actividad de importancia trascendental”. Esta disposición obliga a garantizar niveles mínimos de prestación durante las medidas de fuerza. Desde el gremio aseguran que esta condición limita en la práctica la capacidad de protesta de los trabajadores. “Se restringe un derecho constitucional clave”, sostuvo Trueba.

La discusión sobre este punto ya había generado tensiones en el sector, donde consideran que se busca desactivar la herramienta principal de reclamo sindical.

Antecedentes del conflicto en el sector pesquero 

Imagen: Pescare

El malestar en el sector pesquero ya se había manifestado semanas antes de la presentación judicial. Durante el 18 y 19 de febrero, los gremios marítimos agrupados en la Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF) llevaron adelante un paro total de actividades en rechazo al avance de la reforma laboral en el Congreso.

La medida de fuerza paralizó gran parte de la operatoria en los puertos comerciales y tuvo impacto en la carga y descarga de mercaderías, lo que generó tensiones con sectores empresariales vinculados a la exportación.

Tras esa protesta, el conflicto no se desactivó. Por el contrario, desde los sindicatos advirtieron que el escenario seguía abierto y que podrían profundizar las medidas si avanzaban los cambios cuestionados.