El Gobierno ordenó terminar la planta de Las Armas para reforzar el gas en la Costa.

La obra del Gasoducto de la Costa, que había paralizado el gobierno de Milei, tenía un 90% de avance y podría demandar seis meses de trabajos para completarse.

El Gobierno nacional dispuso que Camuzzi avance con la finalización de la Planta Compresora de Las Armas, una obra estratégica del Gasoducto de la Costa que quedó paralizada cuando presentaba un avance cercano al 90%. La infraestructura busca ampliar la capacidad de transporte y mejorar el abastecimiento de gas en Mar del Plata y distintas localidades de la Costa Atlántica.

La decisión fue comunicada por el Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas (Stigas), que durante los últimos meses reclamó la reactivación de los trabajos. La planta está ubicada a unos 100 kilómetros de Mar del Plata y constituye una pieza clave para aumentar la presión y capacidad del sistema durante los períodos de mayor demanda.

¿Por qué el gobierno nacional frenó la obra?

Imagen: Ámbito

Según Stigas, la paralización dejó sin concretar una infraestructura que permitiría reforzar el sistema y garantizar el suministro para más de 100.000 hogares de la región. El proyecto forma parte de las obras de potenciación del Gasoducto de la Costa, en julio de 2024, Energía Argentina (Enarsa) había anunciado la habilitación del último tramo de ampliación del ducto, ubicado cerca de Tandil, que se sumó a las interconexiones ya concretadas en Balcarce y Mar del Plata. Sin embargo, quedó pendiente la terminación de la planta compresora, el proyecto había alcanzado entonces un avance superior al 80% y posteriormente llegó a cerca del 90%, pero los trabajos volvieron a quedar detenidos.

Desde el gremio cuestionaron durante ese período que una infraestructura prácticamente terminada permaneciera abandonada. También advirtieron que la falta de mantenimiento podía provocar el deterioro de las instalaciones y del equipamiento ya incorporado.

“La Planta Compresora de Las Armas es una obra fundamental para el desarrollo energético de la región. Dejarla inconclusa cuando estaba prácticamente terminada implica un enorme desaprovechamiento de recursos públicos y una señal muy negativa para el futuro de la infraestructura gasífera”, había señalado el secretario general de Stigas Costa Atlántica, Ezequiel Serra.

Camuzzi ya comenzó las evaluaciones para retomar los trabajos

A partir de la nueva disposición, Camuzzi inició las instancias técnicas y económicas necesarias para determinar cómo se completará la infraestructura. Como parte de ese proceso, se realizaron inspecciones en el predio para conocer el estado actual de las instalaciones y establecer los trabajos pendientes.

Para esta etapa fue contratada la empresa Secco, las primeras estimaciones indican que la ejecución de las tareas podría extenderse durante unos seis meses, aunque antes deberán resolverse las cuestiones técnicas y económicas necesarias para poner en marcha formalmente los trabajos.

Para Stigas, el próximo desafío será que la decisión oficial se traduzca rápidamente en actividad concreta dentro de la planta. El gremio sostuvo que continuará siguiendo de cerca el proceso para evitar que la obra vuelva a quedar paralizada.

“Ahora comienza una etapa fundamental: resolver rápidamente las cuestiones técnicas y económicas para que esa decisión se transforme en trabajadores nuevamente dentro de la planta y en la obra avanzando hasta su finalización”, expresó Serra.

El antecedente que encendió las alarmas en Mar del Plata

Imagen: La Capital de Mar del Plata

La importancia de reforzar el sistema quedó expuesta durante el invierno de 2025, cuando las bajas temperaturas provocaron un fuerte aumento de la demanda de gas en Mar del Plata. El 2 de julio de ese año, una parte importante de la ciudad quedó afectada por interrupciones en el suministro.

En aquel momento, Camuzzi explicó que las temperaturas bajo cero habían generado un incremento del consumo en hogares, hospitales e industrias. A esa situación se sumó la baja presión con la que el gas llegaba al sistema de distribución, lo que provocó una saturación que impidió abastecer a toda la red de la ciudad.

Las restricciones alcanzaron a distintos sectores y obligaron a tomar medidas para priorizar el suministro de establecimientos esenciales. Entre ellas estuvieron la suspensión de clases y el cierre temporal de shoppings y restaurantes, mientras se buscaba garantizar el abastecimiento de hospitales y geriátricos.

El sindicato sostuvo que la Planta Compresora de Las Armas permitiría robustecer la red, mejorar la presión disponible y reducir las posibilidades de nuevas restricciones. También remarcaron que una mayor capacidad del sistema facilitaría la incorporación de nuevos usuarios residenciales e industriales.

“La decisión representa un avance enorme después de tantos meses de reclamo”, afirmó Serra al referirse a la orden para completar la obra. El dirigente planteó que terminarla significa no solo poner en funcionamiento una infraestructura pendiente, sino también fortalecer el futuro energético de Mar del Plata y de toda la Costa Atlántica.