Después del meteotsunami, polémica por la playa privada en Mar del Plata.

Los videos del meteotsunami pusieron el foco en las redes que separan a los balnearios privados y reactivaron el debate por el avance sobre el espacio público.

Imagen: Infobae

El meteotsunami que afectó a Mar del Plata y a localidades de la costa bonaerense no sólo dejó imágenes impactantes del mar avanzando sobre la arena. También reabrió una discusión: ¿qué pasa cuando un fenómeno natural choca con playas cada vez más concesionadas y con menos espacio libre para la circulación y el resguardo de las personas?

En varios de los videos que se viralizaron en redes sociales se observa a bañistas escapando del avance del agua por debajo de redes y sogas que delimitan balnearios privados. En algunos casos, directamente, no había margen para correr ni hacia atrás ni hacia los costados.

Las redes en medio de la emergencia: el enojo de X

Las críticas se multiplicaron en X (ex Twitter) a partir de los videos viralizados durante y después del meteotsunami. Varias publicaciones apuntaron directamente a las redes y alambrados colocados por balnearios privados.

La usuaria @romivn30 compartió uno de los registros más difundidos:

“Acá otro video del meteotsunami de ayer en Mar del Plata… la gente pasando por abajo de las redes para ponerse a resguardo”

En la misma línea, @desdemona_jna expresó:

“Es momento de salir a exigir que saquen los alambrados de las playas. Lo de hoy, quizá si la gente hubiera tenido espacio para correr, una vida se hubiera salvado. No aceptemos playas alambradas”

Por su parte, @LauraPsfe apuntó: 

“Ante la masa de agua que avanzaba sobre las playas de Santa Clara del Mar y zona, la gente quedó atrapada en las redes que pusieron las PRIVADAS”

 @claraAlbisu_, citó el mismo Tweet y cuestionó la reacción de algunos concesionarios:

“Che y los de la playa privada filman en vez de bajar la red y dejar entrar a la gente?”

Otra de los mensajes publicados que generó repercusiones fue la de @gabebostera:

“Una total vergüenza que las playas públicas estén colonizadas por los privados. Esas redes que pudieron provocar una tragedia no tendrían que estar ahí. Las playas son públicas y ninguna playa debe ser privada” 

El avance de las playas privadas: un problema que no es nuevo 

Imagen: Clarín

El episodio volvió a poner sobre la mesa una problemática que vecinos, turistas y organizaciones vienen denunciando desde hace años. En Mar del Plata, las playas concesionadas ocupan cada vez mayor superficie, reduciendo el espacio libre para el uso público.

Sogas, vallas y redes avanzan sobre la arena y, en algunos sectores, quedan apenas franjas angostas disponibles, una situación que se vuelve crítica cuando el mar crece o se producen fenómenos extraordinarios como el meteotsunami.

Vale la pena destacar que el último refulado que se le hizo a las playas de la ciudad fue entre 1997 y 1998, casi 20 años atrás. Estas “ampliaciones” de arena permitían que las personas pudieran contar con más metros de playa. Algo que no volvió a suceder nunca más.

En distintas oportunidades ya se difundieron imágenes y testimonios de bañistas que advierten sobre la escasa playa pública disponible, especialmente en zonas como Playa Grande, donde este reclamo viene de temporadas anteriores y no está vinculado directamente con el último evento.

Playas concesionadas, un debate que vuelve

Imagen: Qué Digital

El meteotsunami encontró a Mar del Plata en plena temporada y con una costa cada vez más condicionada por concesiones privadas. En la zona norte, el debate ya venía encendido: recientemente se aprobaron cambios que permiten ampliar de manera significativa los espacios de sombra pagos en playas como Constitución, Beltrán Norte y Del Museo, extendiendo además los contratos de explotación.

Ese avance se suma a una serie de decisiones que vuelven a poner en discusión el rol del Ejecutivo municipal en el manejo del frente costero. 

En ese marco, la reapertura del balneario Luna Roja reactivó cuestionamientos ambientales y reclamos vecinales históricos, que incluso derivaron en una denuncia penal contra el Municipio.

Con playas cada vez más ocupadas por concesiones privadas, arena que no se recupera desde hace décadas y decisiones oficiales que amplían el negocio sobre el espacio común, la discusión volvió a quedar expuesta. El episodio reciente sólo funcionó como disparador de un debate más profundo: qué modelo de playa quieren los marplatenses y hasta dónde se debería ceder lo que es público.