Cristina Kirchner calificó la causa Cuadernos como un “disparate” y denunció “prácticas mafiosas”.

La ex mandataria declaró esta mañana y apuntó contra el poder judicial y la causa en el Tribunal Oral Federal 7 de Comodoro Py. 

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a cuestionar con dureza la llamada causa de los Cuadernos durante su declaración ante el tribunal que lleva adelante el juicio por presunta corrupción. En su exposición ante el Tribunal Oral Federal 7 de Comodoro Py, catalogó al expediente como un “disparate” y denunció que la investigación se construyó a partir de presiones y maniobras irregulares dentro del sistema judicial.

Según su parecer, el proceso se da bajo el mismo modus operandi que el de la causa vialidad y forma parte de una persecución política en su contra, la cual según ella carece de pruebas concretas que demuestren su participación en los hechos investigados.

CFK calificó la causa como “un gran disparate”

Durante su declaración, la ex mandataria rechazó la acusación de haber sido la destinataria de dinero proveniente de supuestos sobornos pagados por empresarios. “Me parece que es un gran disparate esta causa”, sostuvo. En ese sentido, Cristina desafió a los acusadores a explicar cómo habría recibido ese dinero y qué pruebas directas existen para sostener esa hipótesis.

Para la líder del kirchnerismo, el caso se apoya en interpretaciones y testimonios que no logran demostrar su responsabilidad.

Imagen: Cuestión Entrerriana

Otro de los ejes de su intervención fue el cuestionamiento al accionar del Poder Judicial. Cristina Kirchner denunció que durante la investigación se utilizaron “prácticas mafiosas” para presionar a empresarios y exfuncionarios con el objetivo de que declararan en su contra.

En particular, apuntó contra el uso de la figura del “arrepentido”, que permite a imputados obtener beneficios judiciales a cambio de aportar información sobre un presunto delito. Según planteó, este mecanismo generó un contexto en el que algunos acusados pudieron haber declarado bajo presión para evitar consecuencias judiciales más graves.

Dudas sobre la prueba principal

La ex presidenta también cuestionó la validez de la prueba central de la causa que son los cuadernos atribuidos al ex chofer Óscar Centeno, quien trabajaba para el ex funcionario Roberto Baratta.

De acuerdo con la investigación judicial, en esos cuadernos Centeno registró durante años supuestos recorridos en los que se trasladaban bolsos con dinero entregados por empresarios a funcionarios del kirchnerismo.

Cristina sostuvo que esas anotaciones no constituyen una prueba confiable y sugirió que pudieron haber sido manipuladas o incluso fabricadas.

¿Qué es la causa de los Cuadernos?

Imagen: TN

La causa de los Cuadernos es una de las investigaciones por presunta corrupción más importantes de la política argentina en los últimos años. El caso comenzó en 2018 a partir de las anotaciones realizadas por Óscar Centeno, quien describió supuestos traslados de dinero vinculados a funcionarios del gobierno.

Según la hipótesis judicial, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner habría funcionado un sistema de recaudación ilegal. En ese esquema, empresarios habrían entregado dinero a funcionarios a cambio de obtener contratos de obra pública u otros beneficios del Estado.

¿Por qué Cristina Kirchner está imputada?

A partir de esas anotaciones y de las declaraciones de varios empresarios y ex funcionarios, la fiscalía sostiene que existió una asociación ilícita dedicada a recaudar sobornos. Los investigadores consideran que la entonces presidenta era la principal responsable política y que habría sido la “destinataria final” de parte de esos fondos.

Cristina Kirchner niega esa acusación y sostiene que la causa forma parte de una estrategia de persecución judicial conocida como lawfare, es decir, el uso del sistema judicial con fines políticos.

El juicio oral busca determinar si existió o no ese presunto esquema de recaudación ilegal durante los años del kirchnerismo. Mientras tanto, la ex mandataria insiste en que el expediente carece de sustento y que las acusaciones en su contra no tienen fundamento.