Construirán nuevas rampas en la Rotonda del Golf para mejorar la accesibilidad.

El Municipio realizará una intervención en uno de los sectores más transitados de Playa Grande para completar un corredor accesible. 

La Municipalidad de General Pueyrredon anunció la construcción de nuevas rampas en el entorno de la Rotonda del Golf, en Playa Grande, con el objetivo de completar un corredor accesible que facilite la circulación de personas con movilidad reducida, en sillas de ruedas, adultos mayores y familias con cochecitos.

La intervención se desarrollará en uno de los sectores de mayor circulación peatonal de la costa marplatense y busca eliminar barreras arquitectónicas en una zona muy concurrida durante todo el año. Las obras contemplan la ejecución de rampas reglamentarias que conectarán veredas y cruces peatonales para garantizar recorridos continuos y seguros.

Una obra para mejorar la circulación

La Rotonda del Golf constituye uno de los principales accesos a Playa Grande y concentra un importante flujo de peatones, especialmente durante la temporada de verano. Con esta intervención, el Municipio pretende mejorar la conectividad peatonal y facilitar el desplazamiento de quienes encuentran mayores dificultades para transitar por el espacio público.

La iniciativa se suma a otros proyectos de accesibilidad impulsados en los últimos años, como los senderos inclusivos instalados en diferentes playas de la ciudad y diversas obras destinadas a eliminar obstáculos en espacios públicos.

Un reclamo vigente

Imagen: Guía Turista

Más allá del avance que representa esta obra, la accesibilidad continúa siendo una deuda señalada desde hace años por organizaciones vinculadas a la discapacidad, vecinos y concejales.

Uno de los problemas más frecuentes es la obstrucción de las rampas por vehículos estacionados. Entidades como la Asociación de Familias de Personas con Discapacidad (AFADIM) denuncian de manera permanente que muchos automovilistas bloquean los accesos, impidiendo que puedan ser utilizados por quienes realmente los necesitan.

A esto se suma el deterioro de numerosas rampas existentes. En distintos sectores del centro y del macrocentro pueden encontrarse estructuras con grietas, desniveles o roturas que dificultan el paso y, en algunos casos, obligan a las personas en silla de ruedas a descender a la calzada para continuar su recorrido.

Las diferencias entre el centro y los barrios

Los reclamos también apuntan a la desigualdad en la distribución de las obras de accesibilidad, ya que mientras los sectores turísticos y céntricos reciben intervenciones periódicas, vecinos y profesionales sostienen que la situación empeora considerablemente en los barrios más alejados, donde las veredas deterioradas y la falta de rampas limitan la movilidad cotidiana de muchas personas.

También existen cuestionamientos por la falta de controles sobre edificios públicos y comercios que aún no cuentan con condiciones adecuadas de accesibilidad, pese a las exigencias legales.

El transporte, otro desafío pendiente

El transporte público es uno de los principales reclamos del colectivo de personas con discapacidad. Desde el Consejo Municipal de Discapacidad y distintas organizaciones sostienen que todavía es habitual esperar largos períodos hasta encontrar un colectivo cuya rampa mecánica funcione correctamente, ya que muchas unidades presentan desperfectos o permanecen fuera de servicio.

Por ese motivo, las entidades insisten en la necesidad de fortalecer los controles y avanzar hacia una flota completamente accesible, con unidades de piso bajo y sistemas de ascenso en condiciones.

Imagen: La Capital de Mar del Plata

La construcción en la Rotonda del Golf, el primer paso

La construcción de las nuevas rampas en la Rotonda del Golf representa un paso para mejorar la accesibilidad en uno de los puntos más transitados de Mar del Plata. Sin embargo, las organizaciones coinciden en que la inclusión requiere una planificación más amplia, que contemple tanto el mantenimiento de la infraestructura existente como nuevas obras en los barrios y un mayor control para garantizar que las condiciones de accesibilidad se cumplan en toda la ciudad.