La iniciativa sufrió modificaciones durante su tratamiento y se debatió sobre la regulación, los costos y el alcance de las ceremonias.
El proyecto para habilitar la realización de casamientos y otras ceremonias en museos, centros culturales y distintos espacios públicos municipales fue tema de debate en el Concejo Deliberante. Tras las primeras discusiones en comisión y los cuestionamientos planteados por distintos bloques opositores, el expediente volvió a tratarse con modificaciones impulsadas por el gobierno municipal, que pidió dejar expresamente establecida la posibilidad de cobrar por la utilización de esos ámbitos.
La iniciativa, presentada por el concejal oficialista Marcelo Cardoso, busca ampliar las alternativas para la celebración de matrimonios civiles y ceremonias afines en escenarios patrimoniales y turísticos de Mar del Plata, como museos, villas históricas, parques y playas. Según sus impulsores, la propuesta apunta a poner en valor espacios emblemáticos de la ciudad y generar nuevas experiencias vinculadas al patrimonio local.
El Ejecutivo busca cobrar el uso de estos espacios
Durante el tratamiento del expediente, el Municipio manifestó su acompañamiento a la propuesta, aunque solicitó introducir cambios en la redacción para evitar interpretaciones ambiguas. Entre ellos, reclamó que quede expresamente contemplada la facultad de establecer un arancel por el uso de los espacios públicos donde se desarrollen las ceremonias.
Desde el oficialismo sostienen que ese cobro permitiría afrontar gastos de mantenimiento y conservación de los lugares habilitados, además de ordenar administrativamente una actividad que, de aprobarse la ordenanza, quedará bajo la órbita del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURYC). El expediente prevé que sea ese organismo el encargado de autorizar los eventos, fijar condiciones de uso y reglamentar distintos aspectos operativos de la iniciativa.
Las dudas que planteó la oposición
Si bien los distintos bloques opositores se mostraron a favor de la idea de habilitar casamientos en espacios patrimoniales y culturales, durante el debate surgieron cuestionamientos vinculados a la falta de precisiones en el articulado.
Uno de los principales temas a discutir estuvo centrado en la redacción de la propuesta, que además de matrimonios contempla la realización de “otras ceremonias de carácter similar”. Para los concejales opositores, esa definición podría abrir la puerta a interpretaciones demasiado amplias respecto de los eventos autorizados.

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También se plantearon dudas sobre el alcance de las facultades que tendría el EMTURYC para reglamentar la actividad, definir espacios habilitados y autorizar cada solicitud.
La convivencia entre ceremonia y funcionamiento del espacio
Otro de los puntos que aparecieron durante la discusión en el Concejo Deliberante fue el impacto que podrían tener estas ceremonias sobre el funcionamiento habitual de museos y centros culturales. Desde la oposición solicitaron garantías para que los eventos no interfieran con las actividades culturales ni afecten el acceso del público a los espacios.

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Además, se reclamaron precisiones sobre los horarios permitidos, las responsabilidades civiles derivadas del uso de los inmuebles y las particularidades de cada lugar contemplado en la propuesta, teniendo en cuenta que no es lo mismo organizar una ceremonia en un museo histórico que en una playa o un parque público.
Un proyecto que sigue en discusión
Con estas observaciones sobre la mesa, el expediente continúa su recorrido legislativo. El oficialismo busca avanzar con una redacción que habilite la realización de casamientos en espacios emblemáticos de la ciudad y que, al mismo tiempo, permita al Municipio establecer un esquema de cobro por su utilización.
Mientras tanto, la oposición insiste en la necesidad de fijar mayores precisiones sobre los alcances de la ordenanza, los límites de las ceremonias autorizadas y los mecanismos de control que tendrá el Estado municipal. Más allá de las diferencias, existe consenso respecto de la posibilidad de abrir nuevos escenarios para celebrar matrimonios.
