Canchita de los Bomberos: vecinos denuncian la falta de respuestas de Neme ante el avance del remate.

El reclamo es para que el intendente interino impulse la ordenanza que proteja el predio mientras Nación sigue con la subasta.

Vecinos autoconvocados del barrio Parque Luro reclamaron al intendente interino Agustín Neme que impulse el tratamiento de un proyecto de ordenanza destinado a evitar el remate de la Canchita de los Bomberos, un histórico espacio verde ubicado detrás del Museo MAR.

El planteo surge ante la falta de respuestas oficiales a reiterados pedidos realizados por distintas vías y frente al avance del Gobierno nacional en la subasta de los dos terrenos que conforman el predio.

Para los vecinos, la falta de respuestas es política. Advierten que el destino de la Canchita de los Bomberos no figura entre las prioridades ni del intendente interino, ni del resto del arco político local, más atentos, según señalan, a los tiempos del mercado inmobiliario que a la defensa del espacio público.

“El silencio no es una opción”, expresaron en un comunicado dirigido a Neme, en el que cuestionaron la inacción del Ejecutivo local mientras continúa el proceso iniciado por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).

La Canchita de los Bomberos y un expediente que no se mueve

La referencia central del reclamo es una nota presentada el 19 de noviembre ante el Concejo Deliberante, en la que se solicita la modificación del indicador urbanístico de las manzanas delimitadas por López de Gomara, José Mármol, Florisbelo Acosta y Ricardo Gutiérrez.

El objetivo del proyecto es afectar el predio como plaza, lo que permitiría resguardar su uso como espacio verde público aún cuando las tierras continúen siendo de propiedad nacional.

Sin embargo, a más de dos meses de su ingreso, el expediente no tuvo avances concretos. Solo fue girado a la Comisión de Obras, donde todavía no fue tratado. Hasta el 9 de diciembre esa comisión estuvo presidida por la Coalición Cívica y actualmente se encuentra a cargo del concejal del PRO Fernando Muro.

Mensajes directos y reclamos políticos

Imagen: Qué Digital

Ante la falta de definiciones, los vecinos decidieron hacer público su reclamo y dirigirse tanto al Ejecutivo como a los 24 concejales.

“El 2026 ya empezó y los vecinos seguimos esperando. Hay un expediente durmiendo en los cajones para que la Canchita de los Bomberos sea plaza por ordenanza”, señalaron en un mensaje difundido en las últimas horas.

Además, apuntaron directamente contra la falta de respuestas oficiales: “Le hemos enviado mensajes privados, pedido reuniones y recordado la urgencia de salvar la Canchita. Señor intendente interino, deje de clavarnos el ‘visto’ y firme el compromiso por la Unidad Paisajística. El barrio no se toma vacaciones”.

La venta impulsada desde Nación 

El trasfondo del reclamo está vinculado a la decisión del Gobierno nacional de avanzar con la venta de los terrenos. En octubre pasado, el presidente Javier Milei instruyó a la AABE a iniciar los trámites para subastar los predios, considerados “ociosos” e “innecesarios” para la gestión del Estado.

La medida fue formalizada mediante un decreto que autoriza a “disponer, enajenar y/o transferir” los inmuebles, con el argumento de generar ingresos para el Tesoro Nacional y promover actividades productivas.

Los dos lotes que integran la Canchita de los Bomberos suman más de 14.900 metros cuadrados y se encuentran ubicados en una zona de alto valor inmobiliario, frente a la costa y junto al Museo MAR.

Un conflicto que viene de lejos 

Imagen: La Capital Mar del Plata

Desde hace más de una década, el predio es objeto de disputas entre proyectos inmobiliarios y reclamos vecinales para su preservación como espacio verde.

En 2012, los vecinos lograron frenar un desarrollo habitacional del plan Procrear tras un prolongado proceso de movilización, actividades comunitarias y acciones judiciales. Más tarde, distintos bloques políticos presentaron iniciativas para afectar el predio como plaza o espacio público, pero ninguna prosperó.

Durante los últimos años, el lugar fue utilizado para actividades deportivas, ferias, eventos culturales, foodtrucks y programas municipales, consolidándose como un punto de encuentro barrial y un lugar de uso cotidiano para vecinos, clubes y organizaciones sociales.

El valor social y ambiental de la Canchita de los Bomberos

Imagen: Qué Digital

Especialistas en urbanismo, patrimonio y organizaciones civiles vienen advirtiendo desde el año pasado sobre la importancia estratégica de conservar la Canchita de los Bomberos. Se trata del único espacio verde de uso público entre Plaza España y Parque Camet, en una ciudad que no alcanza el mínimo de metros cuadrados verdes por habitante establecido por la normativa provincial.

Además, clubes barriales y entidades sociales utilizan el predio de manera regular para entrenamientos y actividades recreativas, en muchos casos ante la falta de espacios propios. Para los vecinos, lejos de estar “ocioso”, el lugar cumple una función social que no puede medirse en términos de rentabilidad económica.

Una vez más, un nuevo debate ya instalado

La decisión del Ejecutivo nacional de avanzar con la venta reactivó un conflicto latente y volvió a poner en evidencia la tensión entre la lógica del mercado y la preservación de espacios públicos. Las políticas de Javier Milei son claras: aquello que no da rédito económico y no aporta al equilibrio fiscal tiene que eliminarse del sistema. Poco importa el valor social que tenga, porque el valor social no es relevante para este gobierno.

Mientras Nación impulsa la subasta de los terrenos como una fuente de ingresos, los vecinos reclaman que el Municipio asuma un rol activo y utilice las herramientas legales a su alcance para proteger un espacio que consideran parte de la identidad del barrio.

Con el expediente paralizado y el trámite administrativo en marcha, la Canchita de los Bomberos vuelve a quedar en el centro de una disputa que, una vez más, enfrenta el valor social del espacio público con una política que prioriza aquello que genera ganancia inmediata.