La iniciativa obtuvo despacho en Turismo, pero la oposición pidió límites claros y más controles.
El proyecto para habilitar la realización de casamientos civiles y ceremonias convivenciales en espacios públicos de Mar del Plata avanzó en el Concejo Deliberante tras obtener despacho favorable en la comisión de Turismo. La iniciativa fue presentada por el concejal oficialista Marcelo Cardoso y ahora continuará su tratamiento en la comisión de Legislación.
La propuesta apunta a permitir que las parejas puedan elegir escenarios emblemáticos de la ciudad para formalizar sus vínculos, más allá de las oficinas tradicionales del Registro Civil. Entre los espacios contemplados se encuentran museos, casas históricas, parques y playas públicas.
El expediente fue debatido en comisión durante los últimos días y contó con el respaldo de los bloques oficialistas, mientras que sectores de la oposición acompañaron en términos generales, aunque plantearon dudas sobre la redacción y los alcances de la medida.
Según el proyecto, el Municipio no asumiría los costos de las ceremonias, sino que establecería un arancel por el uso de los espacios públicos, destinado a su mantenimiento y conservación.
Casamientos en casas históricas: ¿pone en valor el patrimonio?

Imagen: La Capital de Mar del Plata
Entre los lugares incluidos figuran sitios representativos como Villa Victoria, Villa Mitre, la Casa sobre el Arroyo, el Museo Castagnino, el Teatro Colón, la Torre Tanque, el Parque San Martín, la Laguna de los Padres y playas como Varese o Playa Grande.
El autor de la iniciativa explicó que el objetivo es “poner en valor el patrimonio local” y fortalecer el vínculo de la comunidad con estos espacios. Además, remarcó que la propuesta se limita a la ceremonia legal y no contempla la realización de fiestas, con permisos de uso de entre tres y cuatro horas.
La oposición pide reglas claras para evitar excesos
Desde la oposición, si bien anticiparon su acompañamiento, reclamaron mayores definiciones para evitar ambigüedades. Uno de los puntos centrales fue dejar explícito que no se habilitarán eventos masivos ni celebraciones que excedan el carácter formal del casamiento.
En ese sentido, el concejal Juan Manuel Cheppi (Frente Renovador) pidió que el articulado establezca criterios claros para otorgar el uso de los espacios públicos y evitar discrecionalidad en la reglamentación.
Además, advirtió sobre el riesgo de que, sin parámetros definidos, la asignación de los lugares quede librada a la discrecionalidad del Ejecutivo. Ante este punto, planteó que se establezcan mecanismos transparentes para otorgar los permisos, contemplando tanto la preservación del patrimonio como el uso adecuado de cada espacio.
También insistió en que se delimite con precisión qué tipo de ceremonias estarán habilitadas y bajo qué condiciones, para evitar interpretaciones amplias que puedan derivar en usos no previstos por la norma.
Por su parte, otros bloques solicitaron informes al Ente Municipal de Turismo y Cultura (Emturyc) y a áreas del Ejecutivo para evaluar la viabilidad del proyecto y precisar aspectos vinculados a la responsabilidad civil del Municipio.
El desafío de habilitar sin deteriorar

Imagen: Trip Advisor
Mientras el oficialismo sostiene que la iniciativa puede generar recursos para su mantenimiento y promover nuevos usos culturales, desde la oposición surgieron interrogantes sobre cómo se garantizará la preservación de estos lugares frente a un mayor nivel de actividad.
También se planteó la necesidad de establecer límites claros para evitar que la medida derive en un uso intensivo o inadecuado de espacios sensibles, especialmente aquellos de valor histórico, ambiental o cultural.
Desde todos los frentes surgen dudas sobre si los posibles daños derivados del uso intensivo son fácilmente reparables, especialmente en entornos históricos o naturales. Con el despacho favorable, el proyecto continuará su recorrido legislativo, donde se buscará incorporar modificaciones antes de su posible aprobación definitiva.
