La denuncia fue efectuada por los representantes del gremio en la voz de su Secretaria General, Adriana Donzelli.

Desde el gremio docente explicaron que la institución “impuso compulsivamente esta forma irregular de cobrar el salario, que tiene carácter alimentario” y recién el 28 de abril los docentes pudieron hacerse del salario adeudado del mes de marzo.

“Si a esto se le suma el enorme esfuerzo y dedicación que implica para los maestros y maestras sostener la educación en este contexto, que consiste en enseñar pero también en contener y acompañar a los chicos y sus familias, concluimos que la institución tiene escaso reconocimiento por el trabajo docente. Hemos hablado con el representante legal para que reviertan la decisión pero mantienen esa postura arbitraria”, señalaron en un comunicado.

La escuela tomó la decisión a pocos días de comenzada la cuarentena por el Covid-19, cuando aún no se sabía la duración ni el impacto económico, por lo que consideraron que “es preocupante que una institución grande y con mucha trayectoria -que además cuenta con aporte estatal- no pueda cumplir íntegramente sus obligaciones desde un primer momento y no pueda responder a la contingencia si no es a costa de los derechos laborales”.

“La escuela envía mails a sus docentes apelando a la solidaridad, dando por sentado que todo el personal puede relegar parte de sus ingresos. Parece mentira que tengamos que salir a explicar que la solidaridad es un acto voluntario y personal para asistir a quienes tienen más necesidades. En la relación laboral, la parte débil es el trabajador y por lo tanto, no es lógico que la empresa les reclame este beneficio para sí. Acá se trata de otra cosa, esto lisa y llanamente una vulneración al derecho de los docentes”, finalizó la secretaria general de Sadop Mar del Plata, Adriana Donzelli.

En ese sentido, Donzelli señaló que “para los meses próximos la institución anuncia nuevos desdoblamientos salariales y en un porcentaje de retención en disminución, lo cual nos lleva a preguntarnos cómo es posible que prevean un mejor nivel de ingresos para mayo y junio, cuando se espera la crisis económica se agudice. Y en todo caso, si ya constataron que el pago diferido de sueldo es lesivo de derechos, innecesario y genera mucho malestar, ¿por qué deciden continuar con la decisión tomada, aunque morigerada en lugar de reconocer que cometieron un error y proceder a subsanarlo?”.

“Una escuela subvencionada por el Estado que dice sustentarse en valores cristianos, no puede recurrir a estas acciones que además de ser ilegales, operan sobre el miedo a perder el empleo y olvidan que el salario es la comida de los trabajadores. Los y las docentes están cumpliendo sus obligaciones, ustedes empleadores cumplan con las suyas”, manifestaron desde el gremio.