Durante este lunes y martes, Mar del Plata se vio afectada nuevamente por el mal tiempo, con un alerta meteorológico y pronóstico de tormentas que regía en toda la provincia de Buenos Aires. Según la Municipalidad, cayeron más de 61 milímetros.
En el marco de estas lluvias, la ciudad volvió a verse inundada, sobre todo en las zonas alejadas del microcentro, con calles anegadas, convertidas en un barral, y familias desesperadas ante las condiciones precarias de sus hogares.
A su vez, Mario Peralta, referente de Nuevo Golf, detalló lo que sucedió durante la tarde del lunes y la jornada del martes: «El barrio se encuentra totalmente anegado, sobre todo las calles de granza, sacando las siete cuadras de asfalto que tenemos, por la lluvia y la falta de mantenimiento porque si hubieramos tenido la posibilidad que pasara una máquina del Emvial marcando cunetas y haciendo la forma nuevamente, el agua corre hasta Mario Bravo y de ahí, al desagüe fluvial, pero al no tener mantenimiento de las clases, el agua se parte por el medio, rompe lo poco que queda y se mete también en las viviendas».
Reclaman urgentemente que el Gobierno Municipal envíe máquinas viales para el arreglo de las calles. «Tuvimos la posibilidad de haber tenido trabajando a una cuadrilla de Provincia sobre el arroyo que nos rodea, que por suerte no está obstruido por el trabajo de mantenimiento, por lo que no se inunda gran parte del barrio», informó. A su vez, agregó que varios vecinos y vecinas tienen problemas con los techos de sus hogares.

Por otro lado, en Plaza Serena, María Inés Benitez, presidenta de la sociedad de fomento del barrio, informó: «Fue bastante difícil para varias familias. Tuve el primer pedido de dos familias a la mañana y otras dos por la tarde. A algunas se les mojaron los colchones, otro perdieron los techos con las chapas todas rotas. Cerca de medio mañana pasé dos reclamos, cuando me llamó una persona de la Municipalidad, de la delegación del Puerto, a ver si había alguna novedad sobre los vecinos. En cuanto a las calles, es algo natural, cada vez que llueve, nuestros vecinos están totalmente anegados. Si bien hay gente que retira viandas de comida a la Sociedad de Fomento, hoy llegaron embarradas y nos apena profundamente. Al principio, pensamos no cocinar porque pensamos que no iba a ir nadie pero nos quedó gente sin facilitarle una vianda y le dimos una bolsa de comida, de las que venimos preparando».
Los reclamos se hicieron escuchar también en la zona sur de nuestro municipio, así como en Camet, Las Dalias y diversos barrios del norte marplatense. Etel, de calle Scaglia, volvió a reclamar sobre los conflictos con las lluvias: «Nos seguimos inundando porque no hay cordón cuneta ni desagüe pluvial. Además del coronavirus, bombardean con información contra los mosquitos, que hay que tirar todo el agua y acá se acumula durante semanas, además de los pastizales y casas cerradas cuyos propietarios de otras zonas no vienen. Hasta que no salga el sol, no se evapora porque no hay circulación y queda estancada. Seguimos con el agua entre la rodilla y el tobillo. Hay personas que se han accidentado. El asfalto se destruye con el paso de los colectivos, generando poses, cráteres. Los vecinos los tapamos y el Emvial hace una capa superior, vuelven a subir la calle y el agua, en vez de correr para algún lado, queda estacando y empieza a ingresar en los domicilios».
